Una soledad habitada y fecunda
«Y acostándose bajo el enebro, se durmió; y he aquí, un ángel lo tocó y le dijo: Levántate, come». 1Re 19,5 Ante una situación como la que vivimos actualmente es normal que, debido al confinamiento, y al pasar los días, nos sintamos cada vez más solos. Hemos sido tentados al peligro de sentirnos incompletos solo […]
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