Poesía: Llamaron a mi corazón

A mi corazón llamaron:
corrí a abrir con vida y alma.
Veo en la puerta a mi Amor
con una cruz que me espanta.
-Pasad, si os place, Señor,
pasad, que ésta es vuestra casa;
si sólo una choza es,
haced de ella vuestro alcázar.
Y, haciendo mi noche día,
Jesús entró en mi morada;
pero al entrar en mi pecho
dejó la cruz en mi espalda.

Autor: Jacinto Verdaguer (1845-1902).

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

Elsbeth Stagel: la mujer que conservó una herencia espiritual

La historia suele recordar a quienes predicaron, escribieron libros famosos o fundaron grandes obras. Sin embargo, detrás de muchas figuras célebres encontramos personas cuya labor silenciosa fue igualmente decisiva. Sin ellas, buena parte de lo que admiramos hoy habría desaparecido para siempre. La historia de Elsbeth Stagel pertenece precisamente a esa categoría. Su nombre resulta desconocido para la mayoría de los católicos. No encontramos grandes iglesias dedicadas a ella ni suele aparecer en los manuales de historia. Sin embargo, quienes estudian la espiritualidad medieval saben que ocupa un lugar fundamental. Gracias a su inteligencia, su sensibilidad espiritual y su incansable

Leer más »

San Fabián

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Papa y mártir (+ 250) Se cuenta que la elección de Fabián como papa se debe a haberse posado sobre él una paloma ante la multitud de cristianos de Roma reunidos para elegir un nuevo obispo. Parece que era romano y fue sucesor del papa San Antero, muerto el año 236. De su pontificado se sabe poco. Se le ha atribuido el envío de misioneros a las Gallas y el haber bautizado al emperador Felipe el árabe, ciertamente simpatizante al menos del cristianismo. Distribuyó las regiones urbanas entre los siete diáconos, comenzando así la configuración de las regiones

Leer más »

El Pastor de Hermas

Visión Primera [1] I. El amo que me crió me vendió a una tal Roda en Roma. Al cabo de muchos años la encontré de nuevo, y empecé a amarla como a una hermana. Después de cieno tiempo la vi bañándose en el río Tíber; y le di la mano, y la saqué del río. Y, al ver su hermosura, razoné en mi corazón, diciendo: «Cuán feliz sería si tuviera una esposa así, en hermosura y en carácter.» Y reflexioné meramente sobre esto, y nada más. Después de cieno tiempo, cuando estaba dirigiéndome a Cumas, y glorificando las criaturas de Dios por

Leer más »

El encuentro pascual

Por:  Eloi Leclerc | Fuente: «Id a Galilea»  Al encuentro del Cristo pascual (2006) «Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado» (Mateo 28,16). Obedecieron, pura y simplemente. No pudieron percibir de manera inmediata la significación de esta cita galilea. Sólo después, y poco a poco, los discípulos tomaron conciencia de su importancia. En un primer momento se limitaron a hacer lo que Jesús les había ordenado. Sin hacerse preguntas. Galilea era su patria chica. Todos ellos eran «varones galileos» (Hechos 1,1). Fue allí, a orillas del lago, donde todo había empezado. Un día, Jesús se había acercado a ellos.

Leer más »