Poesía: Llamaron a mi corazón

A mi corazón llamaron:
corrí a abrir con vida y alma.
Veo en la puerta a mi Amor
con una cruz que me espanta.
-Pasad, si os place, Señor,
pasad, que ésta es vuestra casa;
si sólo una choza es,
haced de ella vuestro alcázar.
Y, haciendo mi noche día,
Jesús entró en mi morada;
pero al entrar en mi pecho
dejó la cruz en mi espalda.

Autor: Jacinto Verdaguer (1845-1902).

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

Religiosidad popular: Las procesiones

Por: Jesús Luengo Mena | Fuente: la-liturgia.blogspot.com Un apartado de la religiosidad popular muy querido por las hermandades y cofradías son las procesiones. La procesión es una expresión cultual de carácter universal en la cual la piedad popular y la liturgia establecen una relación muy peculiar. Las procesiones son manifestaciones de la fe y piedad populares con grandes connotaciones culturales y que despiertan el sentimiento religioso de los fieles, tal como las define el Directorio sobre la piedad popular y la liturgia ya citado. Hay procesiones litúrgicas que se celebran durante el desarrollo de la Eucaristía y son necesarias para el desarrollo de la misma

Leer más »

Evangelio de la infancia de Tomás redacción griega (Apócrifo)

Preámbulo I 1.Yo, Tomás Israelita, vengo a anunciaros a todos vosotros, mis hermanos entre los gentiles, para que los conozcáis, los actos de la infancia y los prodigios de Nuestro Señor Jesucristo, cumplidos por él después de su nacimiento en nuestro país.2.Y he aquí cuál fue su comienzo. Gorriones hechos con barro II 1.El niño Jesús, de cinco años de edad, jugaba en el vado de un arroyo, y traía las aguas corrientes a posar, y las tornaba puras en seguida, y con una simple palabra las mandaba.2. Y, amasando barro, formó doce gorriones, e hizo esto un día de sábado. Y había

Leer más »

San Andrés Chong

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Seglar y mártir (+ 1840) En la persecución coreana contra el cristianismo menudearon las acciones heroicas. Algunas de ellas tuvieron como protagonista a San Andrés Chong (Tyong) Hwa Gyong. Estaba unido por firmes lazos de fe y de verdadera religiosidad, al tiempo que por un afecto nacido de la sintonía y la colaboración, con el santo obispo Lorenzo Imbert, tercer vicario apostólico de Corea y que sellaría su ministerio con el testimonio de su sangre. Andrés era catequista y en esta tarea había demostrado su celo apostólico, preparando a muchos para el bautismo

Leer más »