Poesía: Pan de Ángeles

Comida celestial, pan cuyo gusto
es tan dulce, sabroso y tan suave,
que al bueno, humilde, santo, recto y justo,
a manjar celestial, como es, le sabe;
Justa condenación del hombre injusto
si come el pan de Dios se encierra y cabe;
el sumo Dios que en sí se da y oculta
diga el bien que de tanto bien resulta.

Pan de ángeles, Dios tan verdadero,
que, aunque se quiebra, se divide y parte,
está un inmenso Dios, trino y entero,
en cualquiera migaja y menor parte;
Agnus Dei, sincerísimo Cordero
que en pan al pecador gustas de darte;
pues eres todo Dios, el que es bastante,
de su deidad en sí cifrada cante.

Eres, pues, Dios, de tu deidad tan digno
que no hay justo ni santo entre los santos
que no se juzgue y tenga por indigno
de bocado que da regalos tantos;
eres Pan para el bueno, tan benigno
que de tribulaciones y de llantos
le produces y das gloriosos bienes,
y para con el malo los detienes.

Eres, pan celestial, lo figurado
de aquel maná sabroso del desierto;
Tú lo vivo y aquello lo pintado,
aquello la figura y tú lo cierto;
eres, pan, tan glorioso y endiosado
que a decir tus grandezas yo no acierto:
las angélicas lenguas lo prosigan,
que faltas quedarán aunque más digan.

Autor: Fray Luis de León (1527-1591).

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

San José Vaz

Por: J. I. González Villanueva, OSB | Fuente: Año Cristiano (2002) Presbítero y misionero (+ 1711) La vocación especial del misionero «se manifiesta en el compromiso total al servicio de la evangelización; se trata de una entrega que abarca a toda la persona y toda la vida del misionero, exigiendo de él una donación sin límites de fuerzas y de tiempo». Estas palabras de Juan Pablo II en la Redemptoris missio (n.65) se cumplen perfectamente en San José Vaz y a él se las aplicó en el decreto de beatificación. La figura del padre José Vaz es la de un hombre capaz de ser un verdadero cristiano

Leer más »

San Anastasio

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Monje y mártir (+ 628) Su nombre era Magundat, y era soldado del ejército de Cosroes II, el que tomó Jerusalén y se llevó la Cruz del Señor. Magundat sintió curiosidad por la reliquia y esto fue motivo para que se le contara la historia de Cristo, sintiéndose atraído a la fe cristiana. Dejó el ejército, se bautizó y el año 621 entró en un monasterio. Siete años llevaba en el monasterio sirviendo a Dios lealmente cuando sintió la necesidad de confesar a Cristo de forma rotunda. Marchó a Cesárea de Palestina,

Leer más »

¿Quién reemplazó a Judas Iscariote y por qué?

El apóstol que faltaba La historia de Judas Iscariote es una de las más tristes del Evangelio. Fue uno de los Doce elegidos por Jesús, compartió años de convivencia con Él, escuchó sus enseñanzas y presenció sus milagros. Sin embargo, terminó traicionándolo y entregándolo a las autoridades. Tras la muerte de Judas, surgió una situación inesperada para la comunidad cristiana naciente: el grupo de los Doce había quedado incompleto. Lo que ocurrió después puede sorprender a muchos lectores modernos. Antes incluso de Pentecostés, los discípulos decidieron elegir a alguien para ocupar el lugar vacante. ¿Por qué era tan importante hacerlo?

Leer más »
light city art building

La Iglesia que yo amo

La Iglesia que yo amoes la Santa Iglesia de todos los días.La encontré, peregrina del tiempo,caminando a mi lado:la tuya,la mía,la Santa Iglesia de todos los días. La saludé primero en los ojos de mi padre,penetrados de verdad;en las manos de mi madre,hacedoras de ternura universal.No hacía ruido, no gritaba.Era la Biblia del velador,y el Rosarioy el tibio cabeceodel Ave María.La Iglesia que yo amo,la Santa Iglesia de todos los días. Antes de estudiarla en el catecismo,me bañó en la pila del Bautismo,en la vieja Parroquia de Santa Ana.Antes de conocerla ya era míala Santa Iglesia de todos los días.

Leer más »