Poesía: Si tú me dices ven…

Si tú me dices «¡ven!», lo dejo todo…
No volveré siquiera la mirada
para mirar a la mujer amada…
Pero dímelo fuerte, de tal modo

que tu voz, como toque de llamada,
vibre hasta el más íntimo recodo
del ser, levante el alma de su lodo
y hiera el corazón como una espada.

Si tú me dices «¡ven!», todo lo dejo.
Llegaré a tu santuario casi viejo,
y al fulgor de la luz crepuscular;
mas he de compensarte mi retardo,
difundiéndome ¡Oh Cristo! ¡como un nardo
de perfume sutil, ante tu altar!

Autor: Amado Nervo (1870-1919).

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

¡PREPÁRATE PARA VIVIR! Una invitación a la vida Pascual desde la sinfonía n°2 de Gustav Mahler

En estos días donde la muerte nos ha inundado con su frialdad, surge el calor de la vida, de los corazones tristes y enfermos brota la esperanza como un renuevo de olivo entorno a la mesa del Señor. Aunque la peste ronde nuestras calles y haya arrebatado la vida de miles de nuestros hermanos, se abre para nosotros una puerta, se pone ante nuestros ojos un camino, es la vida, si la vida. He aquí el mayor tesoro que se ha puesto en nuestras manos, el don más grande e inmerecido.

Leer más »

Beata Estefanía Quinzani

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Virgen de la III Orden de Santo Domingo (+ 1530) Nació junto a Brescia el año 1457, y

Leer más »

Beato Guillermo José Chaminade

Por: Pedro Langa, OSA | Fuente: Año Cristiano (2002) Presbítero (+ 1850) Guillermo José Chaminade vio la luz en Périgueux, la ciudad francesa donde vivían los suyos,

Leer más »

La batalla por el honor

«Quien pierde el honor, ya no puede perder más» Séneca Que somos la generación de lo visual donde la imagen domina el mercado por encima

Leer más »