Poesía: Viernes Santo

Tu madero
me llegaba, Señor, desdibujado.
Eludía contornos.
Cualquier forma concreta me arañaba el espíritu.
Pero, a pesar de ello,
tu madero, Señor, se perfilaba
en el cordial ambiente de la tarde.
Aquel niño que al viento
lanzaba su molino
de papel y colores
lo acercaba a mis ojos. Los hería de pronto.
Aquellos seres mínimos y tuyos,
que estrenaban vestidos
para festejarte,
me traían tu voz.
Aligeraba el paso (oh Señor, caminar en distancia
sin sonidos hirientes
por lo azul de mis venas),
pero tu voz seguía persiguiéndome
por el asfalto sin circulación.
Tus palabras,
tus últimas palabras del Calvario,
eran el aire que me circundaba.
No respiraba apenas.
Me dolía tragarlas. Unirlas a mi sangre miserable.
Acaso,
una sola vibró
en el aliento turbio. Suspendida.
Cuando tuviste sed
dijiste: ELVIRA.

Autora: Elvira Lacaci (1928-1997).

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

San Andrés Alfredo Bessette

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Religioso (+ 1937) Nació en St. Gregoire d’Iberville (Canadá) el 9 de agosto de 1845 en el seno

Leer más »

«¡Es el Señor!»

Por: Eloi Leclerc | Fuente: «Id a Galilea» Al encuentro del Cristo pascual (2006) Antes incluso de que los evangelios fueran redactados, la comunidad cristiana primitiva había captado

Leer más »

San Jenaro Sánchez Delgadillo

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Presbítero y mártir (+ 1927) Nació en Agualde, Jalisco, el 19 de septiembre de 1886, hijo de Cristóbal

Leer más »

Beata Ana de los Ángeles Monteagudo

Por: M.a Encarnación González Rodríguez | Fuente: Año Cristiano (2002) Religiosa (+ 1686) La Beata Ana de los Ángeles Monteagudo Ponce de León fue una monja dominica peruana

Leer más »