Compartido desde Costa Rica por César Mauricio Lara Bolaños [email protected]
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Poesía: Cada mañana
Cada mañana sales al balcóny oteas el horizontepor ver si vuelvo. Cada mañana bajas saltando las escalerasy echas a correr por el campocuando me adivinas a lo lejos. Cada mañana me cortas la palabra,te abalanzas sobre míy me rodeas con un abrazo redondoel cuerpo entero. Cada mañana contratas la banda de músicosy organizas una fiesta por mípor el ancho mundo. Cada mañana me dices al oídocon voz de primavera:hoy puedes empezar de nuevo. Autor: Patxi Loidi (1929)
Redacción

La conversión de san Pablo
Por: Ignacio Escribano | Fuente: Año Cristiano (2002) (+ 34) «Porque os hago saber, hermanos, que el Evangelio predicado por mí no es conforme al gusto de los hombres; pues yo no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. Porque habréis oído de mi vida un tiempo en el judaísmo: con cuánto exceso perseguía yo a la Iglesia de Dios y la asolaba; y me aventajaba en el judaísmo sobre muchos de mi edad en mí linaje, siendo excesivamente celador de las tradiciones de mis padres» (Gál. 1,11-14). Todos habían sido testigos, en efecto, de la bramante
Redacción

¿Qué es el palio arzobispal? El antiguo símbolo que une a los arzobispos con el Papa
Cada año, en torno a la solemnidad de San Pedro y San Pablo, una antigua tradición de la Iglesia vuelve a captar la atención de miles de fieles en todo el mundo. Durante la celebración en la Basílica de San Pedro, el Papa bendice los palios destinados a los nuevos arzobispos metropolitanos nombrados durante el año. Se trata de un gesto solemne, cargado de simbolismo y profundamente arraigado en la historia de la Iglesia. Pero muchos se preguntan: ¿Qué es exactamente el palio? ¿Por qué tiene tanta importancia? ¿Y qué significado posee para quienes lo reciben? Una insignia reservada a
P. Fredy Aristizábal

Antigua Homilía anónima (Secunda Clementis)
I. Hermanos, tendríamos que pensar en Jesucristo como Dios y como Juez de los vivos y los muertos. Y no deberíamos pensar cosas mediocres de la salvación; porque, cuando pensamos cosas mediocres, esperamos también recibir cosas mediocres. Y los que escuchan como si se tratara de cosas mediocres hacen mal; y nosotros también hacemos mal no sabiendo de dónde y por quién y para qué lugar somos llamados, y cuántas cosas ha sufrido Jesucristo por causa nuestra. ¿Qué recompensa, pues, le daremos?, o ¿qué fruto digno de su don hacia nosotros? ¡Y cuántas misericordias le debemos! Porque El nos ha concedido
Redacción