Compartido desde Costa Rica por César Mauricio Lara Bolaños [email protected]
Otros artículos interesantes para ti...
Santa Eustoquia Esmeralda Calafato
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Virgen (+ 1491) Nace en Annunziata (Sicilia) el año 1434 en el seno de una noble familia y recibe el nombre de Esmeralda. La esmerada educación cristiana que recibió la llevó a desear consagrarse a Dios en la vida religiosa y para ello solicitó ingresar en las clarisas de Santa María de Básico. Pero su padre, el conde Bernardo, tenía el pensamiento de casarla, y por dos veces buscó un esposo para su hija, que firmemente rechazó la boda. Por otro lado sus hermanos amenazaron con quemar el convento si las monjas admitían a su hermana. La
Redacción
Beato Eduardo Waterson
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Presbítero y mártir (+ 1593) Era natural de Londres y nació en el seno de una familia anglicana. En su juventud marchó a Turquía, donde le fue ofrecida la mano de una joven rica a condición de que se convirtiera al Islam, lo que fue firmemente rechazado por el joven, que seguidamente abandonó Turquía para volver a su patria. Pero de camino pasó por Roma, donde recibió un fuerte impacto visitando las iglesias y las instituciones católicas, decidiendo ingresar en la Iglesia Católica, lo que llevó a cabo en la propia Ciudad Eterna.
Redacción

Hadewijch de Amberes: la poeta del Amor divino
Entre las grandes voces de la espiritualidad cristiana existen algunas que parecen atravesar los siglos sin perder frescura. Sus palabras poseen una fuerza capaz de conmover incluso a lectores muy alejados de la época en que fueron escritas. Hadewijch de Amberes pertenece a ese grupo excepcional. Su nombre es poco conocido fuera de los círculos especializados. Sin embargo, quienes se acercan a sus escritos descubren una de las experiencias espirituales más profundas y hermosas de toda la Edad Media. Poeta, mística, escritora y probablemente beguina, Hadewijch fue una mujer que se atrevió a hablar de Dios con el lenguaje del
P. Fredy Aristizábal

La mirada fija en el Padre. Reflexión 5to domingo de Cuaresma (A)
En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro le mandaron recado a Jesús diciendo: «Señor, el que tú amas está enfermo». Jesús, al oírlo, dijo: «Esta enfermedad no es para la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella». Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo se quedó todavía dos días donde estaba. Solo entonces dijo a sus discípulos: «Vamos otra vez a Judea». Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba
Pbro. Mauricio Montoya Vásquez