Compartido desde Costa Rica por César Mauricio Lara Bolaños [email protected]
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El anillo del obispo: signo de fidelidad, alianza y amor a la Iglesia
Entre todas las insignias que recibe un obispo al ser ordenado, quizá ninguna resulta tan cercana y familiar como el anillo episcopal. Lo vemos en su mano cuando bendice. Lo vemos cuando celebra los sacramentos. Y durante siglos fue costumbre que los fieles lo besaran como signo de respeto al ministerio apostólico. Sin embargo, el anillo episcopal es mucho más que una pieza de orfebrería. No es un adorno. No es una joya. No es un símbolo de riqueza. Es el signo visible de una alianza. Una alianza de amor, fidelidad y entrega entre el obispo y la Iglesia que
P. Fredy Aristizábal

Jesús una experiencia para vivir. Reflexión 2do domingo de Pascua (A)
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a ustedes». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo; a quienes les perdonen los pecados, les quedan perdonados; a
P. Fredy Aristizábal

Matilde de Magdeburgo: la mujer que habló con Dios en la lengua del pueblo
Algunas personas escriben libros para enseñar. Otras escriben para explicar. Matilde de Magdeburgo escribió porque no podía guardar silencio. Había experimentado algo tan profundo, tan hermoso y tan transformador que sintió la necesidad de ponerlo por escrito. El resultado fue una de las obras más extraordinarias de toda la literatura espiritual medieval: La luz fluente de la Divinidad. Quienes se acercan a sus páginas descubren una voz diferente. No habla como una profesora. No escribe como una teóloga académica. Habla como alguien que ha sido alcanzado por el amor de Dios y busca desesperadamente palabras para describir una experiencia que supera
P. Fredy Aristizábal
Poesía: Stabat Mater
Pensaba en ti, Madrede Dios.Mi corazónrumiabala pulpa de tu Dolor.Sábado Santo. Tarde gris. La calle. Mí alientodeseaba nacerte. Acompañarte.Veía tus dos brazos rodeandoun desmayado cuerpo.Pero erguido tu pecho.Erguido siempre, sin que de tus labios-amoratados, húmedos, resecos-brotarael más leve sonido de protesta.Tú lo aceptabas todo. Hasta a nosotros.Y, al abrazar a Dios, sobre la roca viva del Calvario,me abrazabas a mí. A todas las criaturasque en el momento aquélarrastraban sus pies. Sobre el asfalto. Autora: Elvira Lacaci (1928-1997).
Redacción