Curso de animadores cristianos

Compartido desde Costa Rica por César Mauricio Lara Bolaños [email protected]

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

El lavatorio de los pies. Reflexión del cardenal Joseph Ratzinger

En esta meditación quisiera interpretar un aspecto de la visión del misterio pascual que hallamos en el Evangelio de Juan. Muchos exegetas actuales se hallan de acuerdo en que el Evangelio de Juan se divide en dos partes: un libro de los signos: c.2-12; un libro de la gloria: c.13-21. En esta distribución, sin duda, se acentúa con fuerza el misterio de los tres días, el misterio pascual. Los signos anuncian e interpretan anticipadamente la realidad de estos días, cuyo contenido principal se indica con la palabra «gloria». 1. En esta estructura, el capítulo 13 tiene una importancia particular. La

Leer más »

Madre acoge nuestro grito

«Madre de los hombres y de los pueblos, Tú conoces todos sus sufrimientos y sus esperanzas, Tú sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas que sacuden al mundo, acoge nuestro grito dirigido en el Espíritu Santo directamente a tu Corazón y abraza con el amor de la Madre y de la Esclava del Señor a los que más esperan este abrazo, y, al mismo tiempo, a aquellos cuya entrega Tú esperas de modo especial. Toma bajo tu protección materna a toda la familia humana a la que, con todo afecto a ti,

Leer más »

San Albano Roe y otros mártires ingleses

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Sacerdotes y mártires. El día 21 de enero de 1642, reinando Carlos II, el príncipe que en el destierro había prometido libertad o al menos no persecución a los católicos de su reino cuando llegase a rey, pero que ya en el trono no logró impedir que los martirios siguieran, fueron ajusticiados en la plaza londinense de Tyburn dos sacerdotes católicos: el benedictino Albano Roe y el sacerdote secular Tomás Reynolds o Green. El primero se llamaba inicialmente Bartolomé, adoptando el nombre de Albano cuando se hizo monje benedictino, y había nacido en Suffolk en el seno

Leer más »

Nuestra Señora de Lourdes

El 11 de febrero de 1858, Bernadette, una niña de catorce años, recogía leña en Massbielle, en las afueras de Lourdes, cuando acercándose a una gruta, una de viento la sorprendió y vio una nube dorada y a una Señora vestida de blanco, con sus pies descalzos cubiertos por dos rosas doradas, que parecían apoyarse sobre las ramas de un rosal, en su cintura tenía una ancha cinta azul, sus manos juntas estaban en posición de oración y llevaba un rosario. Bernadette al principio se asustó, pero luego comenzó a rezar el rosario que siempre llevaba consigo, al mismo tiempo

Leer más »