Compartido desde Costa Rica por César Mauricio Lara Bolaños [email protected]
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Homilía de san Hilario de Poitiers sobre el salmo 130
«¡Oh Señor!, no se ha engreído mi corazón, ni se han ensoberbecido mis ojos». 1. Este breve Salmo, que exige un tratamiento analítico más que un tratamiento homilético. Nos enseña la lección de la humildad y la mansedumbre. Ahora, dado que hemos hablado muchas veces acerca de la humildad, no hay necesidad de repetir las mismas cosas aquí. Por supuesto que estamos obligados a tener en cuenta la gran necesidad que tenemos de que nuestra fe permanezca en humildad cuando escuchamos al Profeta que la entiende como equivalente al desempeño de los trabajos más altos: ¡Oh Señor!, mi corazón no
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San Epifanio de Pavía
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Obispo (+ 496) Este santo obispo desarrolló una admirable actividad a favor de la Iglesia y de los pueblos en un tiempo sumamente difícil, pues fue el tiempo de la invasión de los bárbaros. Había nacido en Pavía en el seno de una familia acomodada y de niño fue admitido por el obispo Crispín en el clero diocesano, en el que fue subiendo según los grados, ordenándose de diácono el año 458 a la edad de veinte años. Dedicado a la oración, al estudio de la sagrada Escritura y al cumplimiento de
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Virgen del Pilar
La tradición, tal como ha surgido de unos documentos del siglo XIII que se conservan en la catedral de Zaragoza, se remonta a la época inmediatamente posterior a la Ascensión de Jesucristo, cuando los apóstoles, fortalecidos con el Espíritu Santo, predicaban el Evangelio. Se dice que, por entonces (40 AD), el Apóstol Santiago el Mayor, hermano de San Juan e hijo de Zebedeo, predicaba en España. Aquellas tierras no habían recibido el evangelio, por lo que se encontraban atadas al paganismo. Santiago obtuvo la bendición de la Santísima Virgen para su misión. Los documentos dicen textualmente que Santiago, «pasando por
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Beato Ciríaco Elias Chavara
Por: José Luis Repetto Betes | Fuente: Año Cristiano (2002) Presbítero (+ 1871] La India es un inmenso país de tradiciones antiquísimas y cuyo sentido religioso es quizás el más acusado del mundo. Dos grandes y poderosas religiones surgen en su tierra: el hinduismo, cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos, aunque es posible establecer algunas conclusiones sobre su formación, y el budismo en el siglo vi a.C. El alma india no es discursiva sino contemplativa. Ve la presencia de la divinidad en todas las cosas y es capaz de adorar y alabar con una fina sensibilidad de devoción y entrega. Este ver la divinidad
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