Compartido desde Costa Rica por César Mauricio Lara Bolaños [email protected]
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Epístola de la Iglesia de Esmirna a la de Filomelio (Martirio de Policarpo)
La Iglesia de Dios que reside en Esmirna a la Iglesia de Dios que reside en Filomelio, y a todas las fraternidades de la santa y universal Iglesia que reside en todo lugar, misericordia y paz y amor de Dios el Padre y nuestro Señor Jesucristo os sean multiplicados. I. Os escribimos, hermanos, un relato de lo que sucedió a los que sufrieron martirio, y en especial al bienaventurado Policarpo, que puso fin a la persecución, habiendo puesto sobre ella, por así decirlo, el sello de su martirio. Porque casi todos los sucesos antes mencionados acaecieron para que el Señor pudiera
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Historia del árbol de Navidad
La historia del festivo árbol comienza en los densos bosques de Alemania, en el siglo VIII. El gran san Bonifacio, obispo y apóstol de aquellas tierras, había estado atrayendo un buen número de tribus paganas al rebaño de Jesucristo. Pero su labor no era fácil. A veces, los conversos, cuya fe todavía era vacilante, recaían en las perversas costumbres de sus antepasados. En cierta ocasión, Bonifacio tuvo que realizar un largo viaje a Roma, donde fue a pedir consejo al papa Gregorio II. Meses después, al volver a la región del Bajo Hesse, durante el solsticio de invierno, sorprendió horrorizado
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Manual del Animador Juvenil
Parroquia San Lorenzo del Ingenio, Cabildo. Realizado y enviado por Juan Tapia Contreras [email protected]
Pastoral Juvenil Coyuca
San Adrián de Canterbury
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Abad (+ 710) Adrián era un monje benedictino, nacido en África, que regentaba como abad el monasterio de Nerida, cuando el papa San Vitaliano lo llamó para proponerle aceptara el arzobispado de Canterbury en Inglaterra, que había quedado vacante por la muerte del arzobispo Wigardo. No era la primera vez que la Santa Sede proponía a Adrián el arzobispado cantuariense, pues a la muerte de San Deusdedit el año 664 ya lo había hecho, rehusando Adrián. Esta vez el monje de Nerida volvió a rehusar el nombramiento, pero para endulzar el rechazo le
Redacción