Compartido desde Costa Rica por César Mauricio Lara Bolaños [email protected]
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Santa Paula y san Jerónimo: la amistad que ayudó a regalar la Biblia al mundo
La historia de la Iglesia está llena de encuentros providenciales. Personas que, al unirse para servir a Dios, realizaron obras que ninguno habría podido llevar a cabo por sí solo. Uno de esos encuentros fue el de Santa Paula y San Jerónimo. La amistad espiritual que nació entre ellos no solamente transformó sus vidas. También contribuyó a que generaciones enteras de cristianos pudieran acceder a la Palabra de Dios. Un encuentro en Roma Cuando Jerónimo llegó a Roma a finales del siglo IV, ya era conocido por su sabiduría, su conocimiento de las lenguas bíblicas y su pasión por las
P. Fredy Aristizábal

Martirio de san Clemente, papa
Capítulo I Clemente presidió el tercero en la Iglesia de Roma, y siguiendo las enseñanzas del Apóstol Pedro, de tal manera sobresalió por la excelencia de las costumbres, que fue agradable y aceptado por los judíos y gentiles y por todo el pueblo cristiano. Los gentiles ciertamente le amaban mucho, porque no insultándoles, sino explicándose con razones, demostraba con los mismos libros, misterios y ceremonias de ellos, de donde procedían y dónde habían tenido origen aquellos a quienes tenían y adoraban como dioses; qué era lo que éstos habían hecho y cómo después habían desaparecido, lo demostraba con argumentos evidentísimos,
Redacción

Fragmento Muratoriano
[Falta la primera parte del documento] … en éstos, sin embargo, él estaba presente, y así los anotó. El tercer libro del evangelio: según Lucas. Después de la ascensión de Cristo, Lucas el médico, el cual Pablo había llevado consigo como experto jurídico, escribió en su propio nombre concordando con la opinión de [Pablo]. Sin embargo, él mismo nunca vio al Señor en la carne y, por lo tanto, según pudo seguir…, empezó a contarlo desde el nacimiento de Juan. El cuarto evangelio es de Juan, uno de los discípulos. Cuando sus co-discípulos y obispos le animaron, dijo Juan, «Ayunad
Redacción
Beato Ambrosio Fernández
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Nació en Sisto, diócesis de Porto, en Portugal. Como tantos otros de su tiempo, decidió al ser adulto viajar al Oriente en busca de fortuna y para ello se embarcó hacia Japón, a donde llegó luego de haber padecido en el mar una terrible tempestad que puso a todos los navegantes en serio peligro de perder la vida. Aquello sirvió para que Ambrosio se preguntase por el sentido de la vida y se cuestionase en qué la estaba empleando, pareciéndole de poco resultado gastarla en buscarse bienes terrenales, que en cualquier momento se
Redacción