Compartido desde Costa Rica por César Mauricio Lara Bolaños [email protected]
Otros artículos interesantes para ti...
Poesía: El Cristo de Velázquez
Me gusta el Cristo de Velázquez.La melena sobre la cara…y un resquicio en la melenapor donde entra la imaginación.Algo se ve.¿Cómo era aquel rostro?Mira bien,compónlo tú.¿A quién se parece?¿A quién te recuerda?La Luz entrapor los cabellos manchados de sangrey te ofrecen un espejo.¡Mira bien!… ¿No ves cómo llora?¿No eres tú?… ¿No eres tú mismo?¡Es el hombre!El hombre hecho Dios.¡Qué consuelo!No me entendéis…¿Por qué estoy alegre?No sé…,tal vez porque me gusta más así:el hombre hecho Dios,que el Dios hecho hombre. Poesía de León Felipe (1884-1968).
Redacción
Santa Isabel Ana Bayley Seton
Por: José María Díaz Fernández | Fuente: Año Cristiano (2002) Viuda (+ 1821) Dos singularidades concurren en Santa Isabel Ana Bayley, viuda Seton: es la primera santa canonizada de la América septentrional y la fundadora de la primera congregación religiosa en la historia de los Estados Unidos. Su figura, además, resulta altamente señera: hija ejemplar, esposa amantísima, madre de cinco hijos, viuda, religiosa, fundadora… Para mayor abundamiento, su limpia trayectoria de fidelidad se divide entre el Anglicanismo (1774-1805) y la Iglesia Católica (1805-1821), lo que le confiere el interés ecuménico puesto de relieve por Juan XXIII cuando su beatificación en Roma el 17 de
Redacción
Nuestra Señora de la Altagracia
Tiene la República Dominicana dos advocaciones marianas: Nuestra Señora de la Merced, proclamada en 1616, durante la época de la colonia, y la Virgen de la Altagracia (imagen de la izquierda), Protectora y Reina del corazón de los dominicanos. Su nombre: «de la Altagracia» nos recuerda que por ella recibimos la mayor gracia que es tener a Jesucristo Nuestro Señor. Ella, como Madre, continua su misión de mediadora unida inseparablemente a su Hijo. Los hijos de Quisqueya la llaman cariñosamente «Tatica, la de Higüey». Existen documentos históricos que prueban que, en el año de 1502, en la Isla de Santo Domingo, ya se
Redacción

La Iglesia que yo amo
La Iglesia que yo amoes la Santa Iglesia de todos los días.La encontré, peregrina del tiempo,caminando a mi lado:la tuya,la mía,la Santa Iglesia de todos los días. La saludé primero en los ojos de mi padre,penetrados de verdad;en las manos de mi madre,hacedoras de ternura universal.No hacía ruido, no gritaba.Era la Biblia del velador,y el Rosarioy el tibio cabeceodel Ave María.La Iglesia que yo amo,la Santa Iglesia de todos los días. Antes de estudiarla en el catecismo,me bañó en la pila del Bautismo,en la vieja Parroquia de Santa Ana.Antes de conocerla ya era míala Santa Iglesia de todos los días.
Redacción