Lema: “Animador… ¿Animas ó… desanimas?” Tomado de EDPAJ. San Juan de los Lagos.
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¿Por qué a los cistercienses se les llama «monjes blancos»?
Entre las muchas órdenes religiosas de la Iglesia, pocas son tan fácilmente reconocibles como los cistercienses. Durante siglos han recibido un nombre popular que despierta curiosidad: los monjes blancos. Pero ¿de dónde proviene esta denominación? ¿Se trata simplemente del color de su vestimenta o existe detrás un significado más profundo? La respuesta nos conduce a los orígenes mismos de la Orden del Císter. El hábito de los benedictinos Los fundadores del Císter eran monjes benedictinos. La tradición benedictina utilizaba habitualmente hábitos oscuros, especialmente negros. Por ello los benedictinos eran conocidos como los «monjes negros». Cuando Roberto de Molesmes y sus
P. Fredy Aristizábal

Vocación, discipulado y misión: tres etapas del camino cristiano
Una confusión frecuente Muchas veces utilizamos palabras como vocación, discipulado y misión como si significaran lo mismo. Sin embargo, en la Biblia describen momentos distintos del camino de la fe. Dios llama. El hombre responde. Cristo forma. Y luego envía. Este proceso aparece una y otra vez en las Escrituras. Lo vemos en Abraham, en Moisés, en los profetas, en los apóstoles y en los santos de todos los tiempos. Comprender esta dinámica ayuda a entender mejor la vida cristiana. Porque nadie es enviado sin haber sido antes discípulo, y nadie puede ser discípulo sin haber escuchado primero una llamada.
P. Fredy Aristizábal

¿SABES POR QUÉ LA IGLESIA ES SANTA? AQUÍ TE LO EXPLICAMOS
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Pbro. Mauricio Montoya Vásquez

¡PREPÁRATE PARA VIVIR! Una invitación a la vida Pascual desde la sinfonía n°2 de Gustav Mahler
En estos días donde la muerte nos ha inundado con su frialdad, surge el calor de la vida, de los corazones tristes y enfermos brota la esperanza como un renuevo de olivo entorno a la mesa del Señor. Aunque la peste ronde nuestras calles y haya arrebatado la vida de miles de nuestros hermanos, se abre para nosotros una puerta, se pone ante nuestros ojos un camino, es la vida, si la vida. He aquí el mayor tesoro que se ha puesto en nuestras manos, el don más grande e inmerecido.
José Daniel Largo Jiménez