Lema: “Animador… ¿Animas ó… desanimas?” Tomado de EDPAJ. San Juan de los Lagos.
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Carta de san Ignacio de Antioquía a los trallanos
Ignacio, llamado también Teóforo, a la que es amada por Dios el Padre de Jesucristo; a la santa iglesia que está en Tralles de Asia, elegida y digna de Dios, teniendo paz en la carne y el espíritu por medio de la pasión de Jesucristo, que es nuestra esperanza por medio de nuestra resurrección en Él; iglesia a la cual yo saludo también en la plenitud divina según la forma apostólica, y le deseo abundantes parabienes. I. He sabido que tenéis una mente intachable y sois firmes en la paciencia, no como hábito, sino por naturaleza, según me ha informado
Redacción
Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé
Caacupé es como un estuche de esmeralda que guarda una preciosa joya: la Virgen de los Milagros, hasta la cual no cesan de llegar los peregrinos de toda la república de Paraguay, en busca de consuelo y curas de sus males del espíritu y del cuerpo, o a pagar su deuda por una u otra salud recuperada. En ómnibus, automóviles, carretas, a caballo y de a pie, todos los Paraguayos hemos ido siquiera una vez en nuestras vidas a visitar a nuestra Virgencita de Caacupé en busca de consuelo o para agradecerle alborozados sus divinos bienes. Nos cuenta la historia
Redacción

Antigua Homilía anónima (Secunda Clementis)
I. Hermanos, tendríamos que pensar en Jesucristo como Dios y como Juez de los vivos y los muertos. Y no deberíamos pensar cosas mediocres de la salvación; porque, cuando pensamos cosas mediocres, esperamos también recibir cosas mediocres. Y los que escuchan como si se tratara de cosas mediocres hacen mal; y nosotros también hacemos mal no sabiendo de dónde y por quién y para qué lugar somos llamados, y cuántas cosas ha sufrido Jesucristo por causa nuestra. ¿Qué recompensa, pues, le daremos?, o ¿qué fruto digno de su don hacia nosotros? ¡Y cuántas misericordias le debemos! Porque El nos ha concedido
Redacción
Beato Cipriano Miguel Iwene Tansi
Por: Luis M. Pérez Suárez, OSB | Fuente: Año Cristiano (2002) Presbítero (+ 1964) Nació en Nigeria en 1903, en la aldea Igboezunu cerca de la antigua Aguleri, hoy día territorio de la diócesis de Onitsha. Sus padres, Tabansi y Ejikwevi, eran paganos de la tribu de los Igbo y vivían modestamente de la agricultura. Quisieron una educación mejor para su hijo y a los seis años lo enviaron al «poblado cristiano» de Nduka donde había una escuela regentada por misioneros irlandeses. En la escuela fue instruido y ganado para la fe cristiana de modo que a los 9 años, en 1912, fue bautizado imponiéndosele el nombre de
Redacción