Santo Tomás de Cori

Por: Manuel Garrido Bonaño, OSB | Fuente: Año Cristiano (2002)

Presbítero (+ 1729)

Nació en Cori el 4 d e junio de 1655. Fueron sus padres Natal Placidi y Angela Cardilli. En el bautismo le impusieron el nombre de Francisco Antonio. Desde su más tierna infancia se distinguió por su piedad. Todas las mañanas participaba en la santa misa que se celebraba en el santuario de la Virgen del Socorro.

Pronto perdió a su madre y también a su padre, cuando tenía 14 años. Por eso tuvo que afanarse en el trabajo para llevar adelante a sus hermanas. Cuando tuvo arreglado un modo decoroso de vida para las dos, ingresó en los franciscanos a los 22 años de edad. Tomó el santo hábito en el convento de la Santísima Trinidad de Orvieto el 7 de febrero de 1677, como clérigo, con el nombre de Tomás. Profesó al año siguiente el 8 de febrero.

Desde el año 1678 a 1683 frecuentó las clases del Estudio General de Santa María del Porciso, en Viterbo. Fue ordenado sacerdote en Velletri el año 1683 y el 19 de julio del mismo año le dio el Padre General, Pedro Merino Serrano, el permiso para predicar.

Hizo un gran apostolado en las diócesis de Subiaco y otras cercanas a ella. Se conserva un volumen manuscrito con sus sermones. Fue muy estimado también por sus frutos espirituales en la administración del sacramento de la penitencia. Todos lo consideraban como un gran maestro de santidad y experto director espiritual. Confesaba desde la mañana hasta el atardecer y, además, atendía espiritualmente a los enfermos. Contribuyó mucho a la reforma de costumbres y a poner paz entre todos.

Desde novicio se distinguió por su empeño en conseguir la perfección cristiana. Se le consideró como un espejo de ejemplaridad y de todas las virtudes, incluso por los religiosos más ancianos.

Sus virtudes más características fueron la pobreza, la humildad, gran paciencia, espíritu de oración, sobre todo ante el Santísimo Sacramento. Fue devotísimo de la pasión del Señor y de la Santísima Virgen María. Solía decir que «Jesús y María eran sus dulcísimos amores».

Pero su nombre está unido muy principalmente a la obra de los «retiros» en el orden franciscano. Las Constituciones de los retiros, que se conservan autógrafas en el archivo de Bellegra, le costaron veinte años de estudio, de oración y de sacrificios. Su discípulo más ilustre en este aspecto fue San Teófilo de la Cort (+ 1754), que fundó varios «retiros», con los que logró muchos frutos de santidad.

Hizo muchos milagros durante su vida, tuvo el don de profecía, frecuentes éxtasis, apariciones del Señor, de la Virgen y de San Francisco de Asís. Leía claramente en el corazón de los que acudían a él.

Cargado de méritos y de años, murió el 11 de enero de 1729. Cuatro años más tarde se inició el proceso informativo sobre sus virtudes en Subiaco, Velletri y Sabina con el fin de proceder a su beatificación, que tuvo lugar el 3 de septiembre de 1786 por el Papa Pío VI. Fue canonizado en 1999 por el Papa Juan Pablo II.

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

Carta de san Ignacio de Antioquía a Policarpo

Ignacio, llamado también Teóforo, a Policarpo, que es obispo de la iglesia de Esmirna, o más bien que tiene por su obispo a Dios el Padre y a Jesucristo, saludos en abundancia. I. Dando la bienvenida a tu mente piadosa que está afianzada como si fuera en una roca inconmovible, doy gloria sobremanera de que me haya sido concedido ver tu faz intachable, por la cual tengo gran gozo en Dios. Te exhorto por la gracia de la cual estás revestido que sigas adelante en tu curso y en exhortar a todos los hombres para que puedan ser salvos. Reivindica

Leer más »

San Meinrado

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Mártir (+ 861) También llamado Meginrado de Einsiedeln nace en el seno de una familia campesina en Sulichgau, junto a Wurtemberg en Alemania. Sintiendo la vocación religiosa ingresó en el monasterio suizo de Reichenau de monjes benedictinos, donde hizo la profesión religiosa y en su momento fue ordenado de presbítero. Fue dedicado a la enseñanza de los jóvenes. Sintiendo la llamada a la soledad, pidió permiso a sus superiores para llevar vida de ermitaño, y la licencia le fue concedida, yéndose a seguirla en un vecino bosque. Pero muy pronto su soledad se vio turbada por

Leer más »

Carta de san Ignacio de Antioquía a los efesios

San Ignacio (+ 110 d.C. aprox.), segundo sucesor de San Pedro en la sede de Antioquía, fue martirizado durante el reinado del emperador Trajano (98-117 d.C.). En camino a Roma, donde recibiría la corona del martirio, Ignacio escribió siete cartas que constituyen un valiosísimo testimonio, tanto por su antigüedad como por su contenido. San Ignacio de Antioquía es uno de los llamados «Padres Apostólicos», es decir, aquellos escritores de la Iglesia primitiva que en algún modo conocieron o tuvieron trato con alguno de los Apóstoles del Seńor. La tradición atestigua que Ignacio fue oyente de la predicación del apóstol Juan. En la

Leer más »

Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé

Caacupé es como un estuche de esmeralda que guarda una preciosa joya: la Virgen de los Milagros, hasta la cual no cesan de llegar los peregrinos de toda la república de Paraguay, en busca de consuelo y curas de sus males del espíritu y del cuerpo, o a pagar su deuda por una u otra salud recuperada. En ómnibus, automóviles, carretas, a caballo y de a pie, todos los Paraguayos hemos ido siquiera una vez en nuestras vidas a visitar a nuestra Virgencita de Caacupé en busca de consuelo o para agradecerle alborozados sus divinos bienes. Nos cuenta la historia

Leer más »