Compartido desde Costa Rica por César Mauricio Lara Bolaños [email protected]
Otros artículos interesantes para ti...
San Pedro de Capitolías
Por: Bernardino Llorca, SI | Fuente: Año Cristiano (2002) Presbítero y mártir (+ 713) Pedro era un sacerdote de rito bizantino, casado y con tres hijos, un varón y dos hijas. La ciudad donde ejercía su ministerio era Capitolías, a treinta kilómetros del Lago de Tiberíades y unos cien de Damasco. Sentía la vocación a la vida eremítica y trató el asunto con su esposa, la cual estuvo de acuerdo en que él siguiera su inclinación. Las dos hijas fueron colocadas para su educación en el monasterio San Sabiniano, y la mujer quedó al cargo del hijo. Pero cuando éste cumplió los doce años, el padre
Redacción

Es momento de hacer milagros
Vivimos en un momento crítico, esperamos un milagro pero, ¿qué es un milagro? Es común definirlo como un hecho extraordinario y sobrenatural que es atribuido a Dios como el origen, y no está mal definirlo de dicha manera ya que radica en Dios que procura el bien de sus hijos. Pero hay una definición que puede cambiarnos la perspectiva de los milagros. La palabra milagro, en su origen, significaba «admirarse, contemplar con admiración o con asombro», y allí deseo que lleguemos. La rutina: nuestra compañera. La rutina en momento se vuelve agobiante, estresante y puede generar hasta tristeza en nosotros,
P. Fredy Aristizábal

Proyecto «Ser y que hacer del coordinador juvenil»
Este material desea responder a las necesidades que tienen los jóvenes que comienzan su servicio en el acompañamiento de un grupo juvenil, esta dirigido especialmente a los futuros coordinadores de la Pastoral Juvenil. Colaboración de Fabiola Carolina Dubón Burgos [email protected]. Pastoral Juvenil, Parroquia de la Sagrada Familia, Tegucigalpa, Honduras.
Pastoral Juvenil Coyuca
San Guillermo de Bourges
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Obispo (+ 1209) Se llamaba Guillermo de Donjeon y era miembro de una familia noble de Nevers. Llevado a educar con su tío el arcediano de Soissons, sintió desde joven la vocación eclesiástica y su familia le procuró una canonjía en Soissons y posteriormente pasó también como canónigo a París. Pero la vida canonical no terminaba de convencerle porque él deseaba vivir con plena intensidad su dedicación a Dios en pobreza y obediencia, y por ello, renunciando a su canonjía, ingresó en la abadía de Grandmont. No halló, sin embargo, en esta
Redacción