Experiencia de formación y capacitación. Ciudad de México, 2001.
Otros artículos interesantes para ti...

¿Anunciamos realmente la muerte del Señor? El desafío escondido en cada Eucaristía
¿Anunciamos realmente la muerte del Señor? Hay frases que repetimos tantas veces que corren el riesgo de volverse invisibles. Una de ellas resuena en cada Eucaristía después de la consagración: «Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!» La pronunciamos de memoria. La escuchamos domingo tras domingo. Y, sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar en la profundidad de estas palabras. No son una simple respuesta litúrgica. Son una profesión de fe. Son un resumen del Evangelio. Y también una llamada a la coherencia. Anunciamos tu muerte La fe cristiana no es una ideología ni una filosofía moral.
P. Fredy Aristizábal
Santa Inés
Por: María de la Eucaristía, R. de J-M | Fuente: Año Cristiano (2002) Virgen y mártir (+ ca.304) Un halo de leyenda, tejida poco después de su muerte y aumentada en los siglos medievales, envuelve la encantadora imagen de esta doncella mártir. Es el arquetipo y símbolo de la virginidad hasta la inmolación. Los antiguos Padres de la Iglesia loan, conmovidos, la extraordinaria entereza de esta niña frágil y delicada que, «a los trece años de edad —canta el oficio en su día— perdió la muerte y halló la vida, porque solamente amó al autor de la vida». San Ambrosio, en su libro De virginibus que
Redacción
Santa Rosalina
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Virgen (+ 1329) Rosalina o Rossoline fue hija de la noble familia Villeneuve y nació el 27 de enero de 1263 en la villa de Les Ares en Provenza. Tendría unos doce años cuando, al hacer la primera comunión, hizo también el voto de castidad ya que quería consagrarse a Dios por entero. Vivía solamente para la piedad y las obras de caridad, volcándose en socorrer y visitar a los pobres. Su padre, Arnaldo, le propuso un matrimonio ventajoso cuando la joven tenía 16 años, pero ella entonces le manifestó que su vocación era la de
Redacción
Poesía: Blanca como un cirio
Blanca como un cirio,pura como un lirio,la Virgen divinaal templo camina,llevando en sus brazos cual rayo de luzal niño Jesús.Cuando Simeónve a Cristo en Siónle toma y le mira,y canta y suspira.María: ¡qué espada de pena y dolorherirá tu amor!La Virgen María,después de aquel día,miraba a Jesús,entre dos ladrones, clavado en la cruz. Autor: Jacinto Verdaguer (1845-1902).
Redacción