Experiencia de formación y capacitación. Ciudad de México, 2001.
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¡PREPÁRATE PARA VIVIR! Una invitación a la vida Pascual desde la sinfonía n°2 de Gustav Mahler
En estos días donde la muerte nos ha inundado con su frialdad, surge el calor de la vida, de los corazones tristes y enfermos brota la esperanza como un renuevo de olivo entorno a la mesa del Señor. Aunque la peste ronde nuestras calles y haya arrebatado la vida de miles de nuestros hermanos, se abre para nosotros una puerta, se pone ante nuestros ojos un camino, es la vida, si la vida. He aquí el mayor tesoro que se ha puesto en nuestras manos, el don más grande e inmerecido.
José Daniel Largo Jiménez

Poesía: Guíame, Luz Amable
Guíame, Luz Amable, entre tanta tiniebla espesa,¡llévame Tú!Estoy lejos de casa, es noche prieta y densa,¡llévame Tú!Guarda mis pasos; no pido verconfines ni horizontes, solo un paso más me basta.Yo antes no era así, jamás pensé en queTú me llevaras.Decidía, escogía, agitado; pero ahora¡llévame Tú!Yo amaba el lustre fascinante de la vida y, aún temiendo,sedujo mi alma el amor propio: no guardes cuenta del pasado.Si me has librado ahora con tu amor, es que tu Luzme seguirá guiandoentre páramos y lodazales, riscos y torrentes, hasta quela noche huyay con el alba estalle la sonrisa de los ángeles,la que perdí, la
Redacción

La Carta de Caridad: uno de los documentos más importantes de la vida religiosa
Existen documentos que cambian la historia. Algunos lo hacen por la fuerza de las leyes; otros, por la profundidad de una visión espiritual. La Regla de san Benito transformó el monacato occidental. La Carta Magna redefinió las relaciones entre gobernantes y súbditos. Y en el corazón de la renovación monástica medieval surgió un texto menos conocido, pero extraordinariamente influyente: la Carta de Caridad (Carta Caritatis). Sin ella, probablemente la Orden del Císter nunca habría alcanzado la unidad, la expansión y la vitalidad que la caracterizaron durante siglos. Un problema que nace del éxito Cuando san Roberto, san Alberico y san
P. Fredy Aristizábal
San Fabián
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Papa y mártir (+ 250) Se cuenta que la elección de Fabián como papa se debe a haberse posado sobre él una paloma ante la multitud de cristianos de Roma reunidos para elegir un nuevo obispo. Parece que era romano y fue sucesor del papa San Antero, muerto el año 236. De su pontificado se sabe poco. Se le ha atribuido el envío de misioneros a las Gallas y el haber bautizado al emperador Felipe el árabe, ciertamente simpatizante al menos del cristianismo. Distribuyó las regiones urbanas entre los siete diáconos, comenzando así la configuración de las regiones
Redacción