Discípulos y apóstoles: ¿cuál es la diferencia y cuántos fueron?

En el lenguaje cotidiano de los cristianos es frecuente utilizar las palabras discípulo y apóstol como si fueran sinónimos. Sin embargo, en el Nuevo Testamento tienen significados distintos. Todo apóstol fue discípulo, pero no todo discípulo fue apóstol. Comprender esta diferencia ayuda a entender mejor la misión de Jesús y el nacimiento de la Iglesia.

¿Qué es un discípulo?

La palabra discípulo proviene del latín discipulus, que significa «alumno» o «aprendiz». En el contexto bíblico, un discípulo es alguien que sigue a un maestro para aprender de él, escuchar sus enseñanzas y conformar su vida según su ejemplo.

Los Evangelios muestran que Jesús tuvo muchos discípulos. No se trataba únicamente de los Doce. Grandes multitudes lo seguían, escuchaban sus enseñanzas y trataban de vivir según su palabra.

Entre los discípulos encontramos hombres y mujeres de distintas procedencias: pescadores, publicanos, personas sencillas e incluso algunos miembros de grupos influyentes de la sociedad judía. También formaban parte de este círculo mujeres como María Magdalena, Juana y Susana, que acompañaban a Jesús y sostenían su ministerio.

Ser discípulo significaba seguir a Cristo, escuchar su enseñanza y dejarse transformar por ella.

¿Qué es un apóstol?

La palabra apóstol proviene del griego apostolos, que significa «enviado» o «mensajero».

Mientras que el discípulo es quien aprende, el apóstol es quien es enviado en misión.

El Evangelio de Lucas describe claramente este momento:

«Llamó a sus discípulos y escogió de entre ellos a doce, a los que dio el nombre de apóstoles» (Lc 6,13).

Este versículo muestra la diferencia fundamental: Jesús tenía muchos discípulos, pero escogió a un grupo particular para enviarlo con una misión especial.

Los apóstoles recibieron la tarea de anunciar el Reino de Dios, expulsar demonios, sanar enfermos y, después de la Resurrección, dar testimonio de Cristo hasta los confines de la tierra.

¿Cuántos discípulos tuvo Jesús?

No existe un número exacto.

Los Evangelios hablan de grandes multitudes de discípulos. En algunos momentos aparecen grupos concretos:

  • Los Doce Apóstoles.
  • Los setenta y dos discípulos enviados de dos en dos (Lc 10,1).
  • Numerosos seguidores que escuchaban sus enseñanzas.
  • Mujeres discípulas que acompañaban al Señor.
  • Los ciento veinte reunidos en Jerusalén después de la Ascensión (Hch 1,15).

Por ello, puede afirmarse que Jesús tuvo muchos discípulos, probablemente cientos o incluso miles a lo largo de su ministerio público.

¿Cuántos apóstoles fueron?

Tradicionalmente se habla de los Doce Apóstoles:

  1. Simón Pedro
  2. Andrés
  3. Santiago el Mayor
  4. Juan
  5. Felipe
  6. Bartolomé
  7. Tomás
  8. Mateo
  9. Santiago el Menor
  10. Judas Tadeo
  11. Simón el Zelote
  12. Judas Iscariote

Tras la muerte de Judas Iscariote, fue elegido Matías para ocupar su lugar.

Además, el Nuevo Testamento aplica el título de apóstol a otras personas, especialmente a Pablo de Tarso, llamado directamente por Cristo resucitado. También aparecen figuras como Bernabé que reciben ocasionalmente este título en algunos textos.

Por ello, cuando se habla de «los Doce» se hace referencia al grupo fundacional escogido por Jesús, pero el uso del término apóstol en el cristianismo primitivo fue algo más amplio.

¿Por qué Jesús eligió precisamente doce?

El número doce no fue casual.

Representaba a las doce tribus de Israel. Al escoger doce apóstoles, Jesús estaba manifestando que venía a reunir al nuevo pueblo de Dios y a restaurar espiritualmente a Israel.

Los Doce se convierten así en los fundamentos de la nueva comunidad mesiánica que dará origen a la Iglesia.

Por eso el número tenía un profundo significado simbólico y teológico.

Discípulos y apóstoles hoy

La diferencia sigue siendo válida para los cristianos actuales.

Todo cristiano está llamado a ser discípulo: escuchar a Cristo, aprender de Él y seguir sus enseñanzas.

Pero el Evangelio también invita a cada discípulo a convertirse en apóstol, es decir, en alguien enviado a anunciar la Buena Nueva mediante sus palabras y su vida.

Antes de enviar a los Doce, Jesús los llamó para que estuvieran con Él. Esa secuencia nunca cambia. Primero se aprende; después se anuncia. Primero se escucha; después se habla. Primero se es discípulo; después se es apóstol.

En cierto sentido, toda la vida cristiana consiste en recorrer una y otra vez ese camino: permanecer junto a Cristo para poder ser enviados por Él.

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