Poesía: Vuestra soy

Vuestra soy, para Vos nací,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Soberana Majestad,
Eterna sabiduría,
Bondad buena al alma mía,
Dios, alteza, un ser, bondad,
La gran vileza mirad
Que hoy os canta amor ansí.
¿Qué mandáis hacer de mí?

Vuestra soy, pues me criastes;
Vuestra, pues me redimistes;
Vuestra, pues que me sufristes;
Vuestra, pues que me llamastes;
Vuestra, pues me conservastes;
Vuestra, pues no me perdí.
¿Qué mandáis hacer de mí?

¿Qué mandáis, pues buen Señor,
Que haga tan vil criado?
¿Cuál oficio le havéis dado
A este esclavo pecador?
Veisme aquí, mi dulce Amor,
Amor dulce, veisme aquí,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Veis aquí mi corazón,
Yo le pongo en vuestra palma
Mi cuerpo, mi vida y alma,
Mis entrañas y afición;
Dulce Esposo y redención,
Pues por vuestra me ofrecí,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Dadme muerte, dadme vida:
Dad salud o enfermedad,
Honra o deshonra me dad,
Dadme guerra o paz cumplida,
Flaqueza o fuerza a mi vida,
Que a todo digo que sí.
¿Qué queréis hacer de mí?

Dadme riqueza o pobreza,
Dad consuelo o desconsuelo,
Dadme alegría o tristeza,
Dadme infierno o dadme cielo,
Vida dulce, sol sin velo,
Pues del todo me rendí.
¿Qué mandáis hacer de mí?

Si queréis, dadme oración,
Si no, dadme sequedad,
Si abundancia y devoción,
Y si no esterilidad.
Soberana Majestad,
Sólo hallo paz aquí.
¿Qué mandáis hacer de mí?

Dadme, pues, sabiduría,
O por amor ignorancia.
Dadme años de abundancia
O de hambre y carestía,
Dad tiniebla o claro día,
Revolvedme aquí o allí.
¿Qué mandáis hacer de mí?

Si queréis que esté holgando,
Quiero por amor holgar,
Si me mandáis trabajar,
Morir quiero trabajando.
Decid, dónde, cómo y cuándo.
Decid, dulce Amor, decid.
¿Qué mandáis hacer de mí?

Dadme Calvario o Tabor,
Desierto o tierra abundosa,
Sea Job en el dolor,
O Juan que el pecho reposa;
Sea viña fructuosa
o estéril, si cumple ansí.
¿Qué mandáis hacer de mí?

Sea Josef puesto en cadenas
O de Egipto Adelantado,
O David sufriendo penas,
O ya David encumbrado.
Sea Jonás anegado,
O libertado de allí.
¿Qué mandáis hacer de mí?

Esté callando o hablando,
Haga fruto o no le haga,
Muéstreme la Ley mi llaga,
Goce de Evangelio blando,
Esté penando o gozando,
Sólo Vos en mí vivid.
¿Qué mandáis hacer de mí?

Vuestra soy, para Vos nací,
¿Qué mandáis hacer de mí?

Autora: Santa Teresa de Jesús de Ávila (1515-1582).

De: Obras completas. Biblioteca de Autores Cristianos, S.A. Madrid 1986. págs. 654-670

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

San Carlos de Sezze

Por: José M.a Pou y Martí, OFM | Fuente: Año Cristiano (2002) Religioso (+ 1670) Algunos escritores modernos han llamado la atención de los teólogos místicos hacia este lego franciscano antes casi desconocido a causa de quedar todavía inéditos en su mayor parte sus numerosos escritos, que son cuarenta entre tratados y cartas; solamente seis, y no ciertamente los más importantes, merecieron el honor de la imprenta. Nació este santo varón en Sezze, hermosa villa de la provincia romana, el 22 de octubre de 1613, de padres muy pobres en bienes temporales pero muy ricos en virtudes, los cuales le procuraron únicamente la

Leer más »
man in cassock standing on street

¿Cuál es la diferencia entre un obispo y un arzobispo? Una distinción que muchos desconocen

Cuando escuchamos hablar de un obispo y de un arzobispo, es común pensar que se trata de dos grados distintos dentro de la jerarquía de la Iglesia. Muchos imaginan que el arzobispo es una especie de «obispo superior» o que posee más poder sacramental que los demás obispos. Sin embargo, la realidad es diferente. Desde el punto de vista sacramental, no existe ninguna diferencia entre un obispo y un arzobispo. Ambos han recibido la misma plenitud del sacramento del Orden. Ambos son sucesores de los apóstoles. Ambos poseen la misma dignidad episcopal. Entonces, ¿qué distingue a un arzobispo? La misma

Leer más »

Poesía: Mi amado para mí

Ya toda me entregué y diy de tal suerte he trocadoQue mi Amado para míY yo soy para mi amado Cuando el dulce cazadorMe tiró y dejó heridaEn los brazos del amorMi alma quedó rendida,Y cobrando nueva vidaDe tal manera he trocadoQue mi amado para míY yo soy para mi Amado. Hirióme una flechaEnherbolada de amorY mi alma quedó hechaUna con su Criador;Ya yo no quiero otro amor,Pues a mi Dios me he entregado,Y mi amado para míY yo soy para mi Amado. Autora: Santa Teresa de Jesús de Ávila (1515-1582). De: Obras completas. Biblioteca de Autores Cristianos, S.A. Madrid

Leer más »

¿Cuál es el significado del Adviento?

Todos en la actualidad tenemos una idea sobre este tema, pero nos olvidamos como deberíamos vivir este primer momento del año litúrgico, aquel que nos introduce en el espíritu de la vida eclesial. En primer lugar es preparar la morada de nuestro corazón para que Jesucristo nazca en nuestra vida a partir de este momento se vive este acontecimiento. En segundo lugar, nos invita a cambiar de actitud o un mal estilo de vida alejado de la presencia de Dios, y dejar que Dios mismo tome las riendas de nuestra vida, para que así, la transforme en una vida nueva.

Leer más »