Poesía: Oh Cristo

Ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor;
ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustia
sin que yo me angustie y llore;
ya mi corazón es lámpara fiel de todas las vigilias,
¡oh Cristo!

En vano busco en los hondos escondrijos de mi ser
para encontrar algún odio: nadie puede herirme ya
sino de piedad y amor. Todos son yo, yo soy todos,
¡oh Cristo!

¡Qué importan males o bienes! Para mí todos son bienes.
El rosal no tiene espinas: para mí sólo da rosas.
¿Rosas de Pasión? ¡Qué importa! Rosas de celeste esencia,
purpúreas como la sangre que vertiste por nosotros,
¡oh Cristo!

Autor: Amado Nervo (1870-1919).

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

Beato Pedro Francisco Jamet

Por: Bernardo Velado Grana | Fuente: Año Cristiano (2002) Presbítero (+ 1845) El sacerdote secular Pedro Francisco Jamet, beatificado por el papa Juan Pablo II en 1987, es

Leer más »

Beata María Teresa Fasce

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Virgen (+ 1947) Nace en Torrigia, en la región italiana de Liguria, el 27 de diciembre de

Leer más »

Santa Paula de Roma

Por: Cristina de Arteaga, OSH | Fuente: Año Cristiano (2002) Viuda (+ 404) «Noble por su sangre, pero mucho más noble por su santidad […], poderosa por sus

Leer más »