Poesía: Oh Cristo

Ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor;
ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustia
sin que yo me angustie y llore;
ya mi corazón es lámpara fiel de todas las vigilias,
¡oh Cristo!

En vano busco en los hondos escondrijos de mi ser
para encontrar algún odio: nadie puede herirme ya
sino de piedad y amor. Todos son yo, yo soy todos,
¡oh Cristo!

¡Qué importan males o bienes! Para mí todos son bienes.
El rosal no tiene espinas: para mí sólo da rosas.
¿Rosas de Pasión? ¡Qué importa! Rosas de celeste esencia,
purpúreas como la sangre que vertiste por nosotros,
¡oh Cristo!

Autor: Amado Nervo (1870-1919).

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

San Juan Ni Youn-il

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Mártir (+ 1867) También llamado Juan Yi Yun-il en la persecución coreana contra la Iglesia los fieles seglares, como ya queda dicho en otro lugar, pese a que su conversión al cristianismo era reciente, demostraron una fe profunda y seria, y por ello concurrieron a la palestra a luchar por el evangelio con su testimonio martirial junto con sus misioneros. Tal día como hoy, 21 de enero, del año 1867 padeció martirio en el pueblo de Toi-Kon un seglar llamado Juan Yi Yun-il. Tenía 45 años de edad y se había acreditado

Leer más »

La Anunciación en nuestros días también ocurre

El Evangelio de Lucas en su primer capítulo (v. 26-38), nos ofrece un texto maravilloso: la anunciación a María. La Iglesia a través de la liturgia nos propone recordar este acontecimiento de salvación cada 25 de marzo, cuantas veces ese día es cotidiano, cuando debería ser un día que nos enseña como Dios desea entrar en relación con nosotros. Es posible que la cotidianidad haya invadido esta fecha, por eso te propongo unos puntos de reflexión que te ayuden a retomar el sentido profundamente humano y divino de esta fiesta. Dios nos visita en un momento concreto El Evangelio nos

Leer más »

Historia del árbol de Navidad

La historia del festivo árbol comienza en los densos bosques de Alemania, en el siglo VIII. El gran san Bonifacio, obispo y apóstol de aquellas tierras, había estado atrayendo un buen número de tribus paganas al rebaño de Jesucristo. Pero su labor no era fácil. A veces, los conversos, cuya fe todavía era vacilante, recaían en las perversas costumbres de sus antepasados. En cierta ocasión, Bonifacio tuvo que realizar un largo viaje a Roma, donde fue a pedir consejo al papa Gregorio II. Meses después, al volver a la región del Bajo Hesse, durante el solsticio de invierno, sorprendió horrorizado

Leer más »

Poesía: Pues busco, debo encontrar

Pues busco, debo encontrar.Pues llamo, débenme abrir.Pues pido, me deben dar.Pues amo, débenme amar.Aquel que me hizo vivir.¿Calla? Un día me hablará.¿Me pone a prueba? Soy fiel.¿Pasa? No lejos irá;pues tiene alas mi alma , y vavolando detrás de Él.Es poderoso, más nopodrá mi amor esquivar.Invisible se volvió,mas ojos de lince yotengo y le habré de mirar.Alma, sigue hasta el finalen pos del Bien de los bienes.y consuélate en tu malpensando como Pascal:«¿Le buscas? ¡Es que le tienes! Autor: Amado Nervo (1870-1919).

Leer más »