Tomado del Boletín 291, Diócesis de San Juan de los Lagos, Jalisco, México.
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San Roberto de Molesmes, san Alberico de Citeaux y san Esteban Harding: los tres padres del Císter
La historia de la Iglesia está marcada por hombres y mujeres que, en momentos de crisis espiritual, escucharon la voz de Dios llamándolos a volver a lo esencial. Entre ellos destacan tres monjes cuya amistad, fidelidad y amor por la vida monástica dieron origen a una de las reformas más importantes de la Edad Media: San Roberto de Molesmes, san Alberico de Citeaux y san Esteban Harding. Aunque cada uno posee una historia propia y una personalidad distinta, la Iglesia los recuerda juntos porque fueron los instrumentos elegidos por Dios para fundar la Orden del Císter, una familia monástica que
P. Fredy Aristizábal

La oración para san Juan Crisóstomo
«Nada hay mejor que la oración y coloquio con Dios ….Me refiero, claro está, a aquella oración que no se hace por rutina, sino de corazón, que no queda circunscrita a unos determinados momentos, sino que se prolonga sin cesar día y noche» (Hom. 6 sobre la oración). «La oración es luz del alma, verdadero conocimiento de Dios, mediadora entre Dios y los hombres. Por ella nuestro espíritu, elevado hasta el cielo, abraza a Dios con abrazos inefables; por ella nuestro espíritu espera el cumplimiento de sus propios anhelos y recibe unos bienes que superan todo lo natural y visible» (Hom.
Redacción
Poesía: Preguntas de amor
Si pan es lo que vemos, ¿cómo dura,sin que comiendo dél se nos acabe?Si Dios, ¿cómo en el gusto a pan nos sabe?¿Cómo de sólo pan tiene figura?Si pan, ¿cómo le adora la criatura?Si Dios, ¿cómo en tan chico espacio cabe?Si pan, ¿cómo por ciencia no sabe?Si Dios, ¿cómo le come su hechura?Si pan, ¿cómo nos harta siendo poco?Si Dios, ¿cómo puede ser partido?Si pan, ¿cómo en el alma hace tanto?Si Dios, ¿cómo le miro y le toco?Si pan, ¿cómo del cielo ha descendido?Si Dios, ¿cómo no muero yo de espanto? Autor: Fray Luis de León (1527-1591).
Redacción
Carta de san Ignacio de Antioquía a los efesios
San Ignacio (+ 110 d.C. aprox.), segundo sucesor de San Pedro en la sede de Antioquía, fue martirizado durante el reinado del emperador Trajano (98-117 d.C.). En camino a Roma, donde recibiría la corona del martirio, Ignacio escribió siete cartas que constituyen un valiosísimo testimonio, tanto por su antigüedad como por su contenido. San Ignacio de Antioquía es uno de los llamados «Padres Apostólicos», es decir, aquellos escritores de la Iglesia primitiva que en algún modo conocieron o tuvieron trato con alguno de los Apóstoles del Seńor. La tradición atestigua que Ignacio fue oyente de la predicación del apóstol Juan. En la
Redacción