Tomado del Boletín 291, Diócesis de San Juan de los Lagos, Jalisco, México.
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Santa Ángela de Foligno
Por: Isaac Vázquez, OFM | Fuente: Año Cristiano (2002) Viuda (+ 1309) Ángela vino al mundo a mediados del siglo XIII, probablemente hacia el año 1249. La posteridad quiso inmortalizar con su nombre el de la bella ciudad que la vio nacer y que sesenta años después, en 1309, había de ser también el lugar de su sepultura. Si bien es cierto que los santos, ya en vida, son más moradores del cielo que de la tierra, no pueden, sin embargo, al igual que todos los mortales, sacudir del todo el lastre que los hace hijos de su tiempo y de su ambiente. La
Redacción

Los Miserables: “Ir a lo esencial, es volverse al prójimo”
La obra y su contexto. En 1862, salía a la luz una de las obras cumbre de la literatura universal. Los Miserables o Les Misérables en francés. Escrita por el gran poeta y escritor francés Víctor Hugo. Y que en la actualidad ha sido adaptada como musical y película. Esta obra nace en uno de los momentos más convulsionados de la Francia del siglo XlX, que pasaba por una gran cantidad de problemáticas sociales, políticas, económicas y a la vez religiosas. Víctor Hugo, es testigo primario y fidedigno de esta situación en la que creció y murió. Y en la
José Daniel Largo Jiménez

Una verdadera existencia
El mundo contemporáneo en repetidas ocasiones nos hace enfrentar ante una situación compleja ¿qué es la verdad? Y es más ¿dónde encontrarla? Surgen teorías conspiracionistas que nos hacen dudar de lo que otros nos dicen, afirman y terminamos cayendo en una duda de todo que nos lleva a la desolación. Sin embargo, la verdad es el lugar de la libertad y de la paz, por ello es necesario descansar en ella, ya que es una morada de la cual nunca se desea salir. La verdad es un tema que ha hecho correr mares de tinta para intentar responderla. Muchos de
P. Fredy Aristizábal

Grados de culto en la liturgia
En ocasiones se considera que hay diversas formas de culto, pero en la Iglesia y específicamente en el concilio de Treno (Ses. XXV), se nos enseña que hay un solo culto, que puede vivirse en tres grados. Latría Al primero grado se le denomina «latría» o adoración. Este es exclusivo de Dios. Sólo Dios puede ser adorado, en el Padre por la creación, en el Hijo por la salvación y en el Espíritu Santo por la santificación, ya que, como dice el credo niceno-constantinopolitano la Trinidad «recibe una misma adoración y gloria», además, Jesús nos enseña que solo se debe
P. Fredy Aristizábal