Tomado del Boletín 291, Diócesis de San Juan de los Lagos, Jalisco, México.
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Poesía: ¡Soñar, Señor, Soñar!
Hazme soñar… ¡Soñar, Señor, soñar!…¡Hace tiempo que no sueño!Soñé que iba una vez -cuando era niño todavía,al comienzo del mundo-en un caballo desbocado por el viento,soñé que cabalgaba, desbocado, en el viento…que era yo mismo el viento…Señor, hazme otra vez soñar que soy el viento,el viento bajo la Luz, el viento traspasado por la Luz,el viento deshecho por la luz,el viento fundido por la luz,el viento.., hecho Luz…Señor, hazme soñar que soy la Luz…que soy Tú mismo, parte de mí mismo…y guárdame, guárdame dormido,soñando, eternamente soñandoque soy un rayito de Luz de tu costado. Poesía de León Felipe (1884-1968).
Redacción

De la desesperanza a la desesperación
Para tomar una mala decisión no es necesario experimentar muchos problemas. Tampoco hace falta tener grandes necesidades para hacer algo que pudiera cambiar nuestra vida en tan solo un instante. Solo basta caer en un estado alto de ansiedad para que la construcción de nuestros sueños, sobre los cuales hemos ido edificando nuestra vida, se vengan al suelo sin advertencia alguna. Todos tenemos ilusiones Para comenzar a ser feliz solo se necesita empezar a soñar. Cada proyecto, meta y alegría en las cuales vamos consagrando nuestras fuerzas, cargan nuestra vida de una energía capaz de vencer cualquier obstáculo que, al
Pbro. Alejandro Morales
Carta de san Ignacio de Antioquía a los filadelfianos
Ignacio, llamado también Teóforo, a la iglesia de Dios el Padre y de Jesucristo, que está en Filadelfia de Asia, que ha hallado misericordia y está firmemente afianzada en la concordia de Dios y se regocija en la pasión de nuestro Señor y en su resurrección sin vacilar, estando plenamente provista de toda misericordia; iglesia a la cual saludo en la sangre de Jesucristo, que es gozo eterno y permanente; más especialmente si son unánimes con el obispo y los presbíteros que están con él, y con los diáconos que han sido nombrados en conformidad con la mente de Jesucristo,
Redacción

Epístola de Policarpo a los filipenses
Policarpo y los presbíteros que están con él a la Iglesia de Dios que reside en Filipos; misericordia a vosotros y paz del Dios Todopoderoso y Jesucristo nuestro Salvador os sea multiplicada. I. Me gocé en gran manera con vosotros en nuestro Señor Jesucristo, por el hecho de que recibisteis a los seguidores del verdadero Amor y los escoltasteis en su camino, como os correspondía hacer —hombres puestos en santas cadenas que son las diademas de los que son verdaderamente escogidos por Dios y nuestro Señor— y que la firme raíz de vuestra fe, cuya fama llega a los tiempos primitivos,
Redacción