Curso básico para dirigentes de grupos juveniles. Es una edición corregida y aumentada. Tiene por objetivo “Que el joven adquiera los elementos básicos que debe tener un coordinador de un grupo juvenil, a través de una formación integral, orientada a que descubra sus cualidades y dones, para que de esta manera las dirija al servicio de Dios, en una experiencia de pastoral juvenil.” Elaborado por el equipo de Pastoral Juvenil Coyuca [email protected]
Otros artículos interesantes para ti...
Poesía: Mi amado para mí
Ya toda me entregué y diy de tal suerte he trocadoQue mi Amado para míY yo soy para mi amado Cuando el dulce cazadorMe tiró y dejó heridaEn los brazos del amorMi alma quedó rendida,Y cobrando nueva vidaDe tal manera he trocadoQue mi amado para míY yo soy para mi Amado. Hirióme una flechaEnherbolada de amorY mi alma quedó hechaUna con su Criador;Ya yo no quiero otro amor,Pues a mi Dios me he entregado,Y mi amado para míY yo soy para mi Amado. Autora: Santa Teresa de Jesús de Ávila (1515-1582). De: Obras completas. Biblioteca de Autores Cristianos, S.A. Madrid
Redacción
Poesía: Vuestra soy
Vuestra soy, para Vos nací,¿Qué mandáis hacer de mí? Soberana Majestad,Eterna sabiduría,Bondad buena al alma mía,Dios, alteza, un ser, bondad,La gran vileza miradQue hoy os canta amor ansí.¿Qué mandáis hacer de mí? Vuestra soy, pues me criastes;Vuestra, pues me redimistes;Vuestra, pues que me sufristes;Vuestra, pues que me llamastes;Vuestra, pues me conservastes;Vuestra, pues no me perdí.¿Qué mandáis hacer de mí? ¿Qué mandáis, pues buen Señor,Que haga tan vil criado?¿Cuál oficio le havéis dadoA este esclavo pecador?Veisme aquí, mi dulce Amor,Amor dulce, veisme aquí,¿Qué mandáis hacer de mí? Veis aquí mi corazón,Yo le pongo en vuestra palmaMi cuerpo, mi vida y alma,Mis
Redacción

Curso de animadores cristianos
Compartido desde Costa Rica por César Mauricio Lara Bolaños [email protected]
Pastoral Juvenil Coyuca

Proevangelio de Santiago (Apócrifo)
Dolor de Joaquín I 1. Consta en las historias de las doce tribus de Israel que había un hombre llamado Joaquín, rico en extremo, el cual aportaba ofrendas dobles, diciendo: El excedente de mi ofrenda será para todo el pueblo, y lo que ofrezca en expiación de mis faltas será para el Señor, a fin de que se me muestre propicio. 2. Y, habiendo llegado el gran día del Señor, los hijos de Israel aportaban sus ofrendas. Y Rubén se puso ante Joaquín, y le dijo: No te es lícito aportar tus ofrendas el primero, porque no has engendrado, en Israel, vástago de
Redacción