Beata Paula Gambara Costa

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002)

Viuda (+ 1515)

Nace en Brescia, de la noble familia de los Gambara, en la segunda mitad del siglo XV, y es educada esmeradamente por sus padres, saliendo la joven inclinada a la piedad y las buenas obras.

Pero a los 16 años contrae matrimonio con Luis Costa, conde de Berna, persona muy mundana y aficionada a los placeres y diversiones. Paula, joven e inexperta, se deja arrastrar por su esposo a una vida similar, enfriándose en ella la vida de piedad que había llevado antes de su matrimonio. Pero la providencia divina dispone que pasara por Brescia el Beato Ángel de Clavasio que con su predicación y el ejemplo de su vida franciscana arrastraba a muchas almas a un tenor de vida más acorde con la condición cristiana. Paula quedó impactada por su palabra y se puso bajo su dirección espiritual, aconsejándola el director que se adscribiese a la Tercera Orden franciscana y realizase los ejercicios de devoción y caridad propios de ella. Así lo hace Paula y se entrega con gran fervor a la oración, la mortificación y las obras de misericordia, socorriendo a los pobres en sus casas y visitando los hospitales, consolando a los tristes y ayudando a los más necesitados.

Su marido no comprende ni participa de los nuevos sentimientos de su esposa, la cual se ve increpada, maltratada y vejada por el esposo; pero ella lo lleva en silencio y ofrece a Dios su calvario. Para colmo, la servidumbre de la casa, visto el trato que le da el conde, deja de tenerla el respeto que le era debido. También esto lo lleva Paula con entera resignación.

Pero el ejemplo de paciencia y humildad de Paula cala en el ánimo de su esposo, el cual termina pensando que la vida de su esposa es más acorde con la recta conciencia que la suya propia, y un día reconoce su error y se une al estilo de vida de Paula, a la que le permite vestir incluso en la calle el hábito franciscano. Y así, en santa armonía, pasan unos años hasta que el Señor llama así al conde Luis. Paula se entrega entonces por completo a la meditación y a las buenas obras, llevando una vida ejemplar que edifica a toda Binaco, la población donde vive y donde tuvo lugar su santa muerte el 24 de enero del año 1515. El papa Gregorio XVI confirmó su culto inmemorial el 14 de agosto de 1845.

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

San Jaime Hilario Manuel Barbal Cosán

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Religioso y mártir (+ 1937) Nació en Enviny, diócesis de Urgel, el 2 de enero de 1898, y en el bautismo se le pusieron los nombres de Manuel Juan Daniel. Estudió con los paúles en Rialp y luego ingresó en el seminario donde estudió algunos años. Pero sintiéndose llamado a la vida religiosa, ingresó en la congregación de Hermanos de las Escuelas Cristianas, de San Juan B. de la Salle. Ingresó en el noviciado de Mollerusa en septiembre de 1916, pasando luego al llamado noviciado mayor y recibiendo con el hábito religioso el nombre de Jaime Hilario.

Leer más »

San Canuto Lavard

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Mártir (+ 1137) No debe confundirse este santo con su tío San Canuto IV de Dinamarca. Este santo era hijo del rey Erico de Dinamarca, llamado el Bueno. Se le otorgó el ducado de Schleswig por su tío el rey Niels de Dinamarca, con la misión de defender el sur de Dinamarca del ataque de los vendos. Hubo también de luchar y no poco contra los piratas vikingos. Persona de vida recta y de sincera religiosidad, apoyó la labor evangelizadora de San Vicelino (f 1154) que se había propuesto atraer a los vendos

Leer más »

Beato Odón de Novara

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Presbítero (+ 1200) De la vida y virtudes de este santo religioso hay sobrada constancia por las informaciones que acerca de él mandó hacer el papa Gregorio IX. Había nacido en Novara el año 1100 y para servir a Dios de manera radical en su juventud había optado por la vida de cartujo, siendo la oración, el silencio y la mortificación sus permanentes normas de vida. Acudía con puntualidad y entrega a los santos oficios de la comunidad y estaba siempre disponible para los servicios que los monjes pidieran de él. Acreditado dentro de su Orden,

Leer más »