Poesía: Dame Señor

Dame, Señor, un poco de sol,
algo de trabajo y un poco de alegría.

Dame el pan de cada día, un poco de mantequilla, una buena digestión y algo para digerir.

Dame una manera de ser que ignore el aburrimiento, los lamentos y los suspiros.

No permitas que me preocupe demasiado
por esta cosa embarazosa que soy yo.

Dame, Señor, la dosis de humor suficiente
como para encontrar la felicidad en esta vida
y ser provechoso para los demás.

Que siempre haya en mis labios una canción,
una poesía o una historia para distraerme.

Enséñame a comprender los sufrimientos
y a no ver en ellos una maldición.

Concédeme tener buen sentido,
pues tengo mucha necesidad de él.

Señor, concédeme la gracia,
en este momento supremo de miedo y angustia,
de recurrir al gran miedo
y a la asombrosa angustia
que tú experimentaste en el Monte de los Olivos
antes de tu pasión.

Haz que a fuerza de meditar tu agonía,
reciba el consuelo espiritual necesario
para provecho de mi alma.

Concédeme, Señor, un espíritu abandonado, sosegado, apacible, caritativo, benévolo, dulce y compasivo.

Que en todas mis acciones, palabras y pensamientos experimente el gusto de tu Espíritu santo y bendito.

Dame, Señor, una fe plena,
una esperanza firme y una ardiente caridad.

Que yo no ame a nadie contra tu voluntad,
sino a todas las cosas en función de tu querer.

Rodéame de tu amor y de tu favor.

Autor: Santo Tomás Moro (1478-1535).

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

Sobre las tinieblas de los corazones brilla su luz. Meditaciones para el Sábado Santo.

En nuestro tiempo se oye hablar cada vez con mayor insistencia de la muerte de Dios. Por primera vez, en Jean Paul[1], se trata sólo de una pesadilla: «Jesús muerto anuncia a los muertos, desde el tejado del mundo, que en su viaje al más allá no ha encontrado nada, ni cielo, ni Dios misericordioso, sino sólo la nada infinita, el silencio del vacío abierto de par en par». Se trata todavía de un horrible sueño, el cual, al despertar, gimiendo se deja a un lado, aunque no se logrará jamás olvidar la angustia sufrida, que estaba siempre al acecho,

Leer más »

Carta de san Ignacio de Antioquía a Policarpo

Ignacio, llamado también Teóforo, a Policarpo, que es obispo de la iglesia de Esmirna, o más bien que tiene por su obispo a Dios el Padre y a Jesucristo, saludos en abundancia. I. Dando la bienvenida a tu mente piadosa que está afianzada como si fuera en una roca inconmovible, doy gloria sobremanera de que me haya sido concedido ver tu faz intachable, por la cual tengo gran gozo en Dios. Te exhorto por la gracia de la cual estás revestido que sigas adelante en tu curso y en exhortar a todos los hombres para que puedan ser salvos. Reivindica

Leer más »
intricate stone relief of religious figures in london

Discípulos y apóstoles: ¿cuál es la diferencia y cuántos fueron?

En el lenguaje cotidiano de los cristianos es frecuente utilizar las palabras discípulo y apóstol como si fueran sinónimos. Sin embargo, en el Nuevo Testamento tienen significados distintos. Todo apóstol fue discípulo, pero no todo discípulo fue apóstol. Comprender esta diferencia ayuda a entender mejor la misión de Jesús y el nacimiento de la Iglesia. ¿Qué es un discípulo? La palabra discípulo proviene del latín discipulus, que significa «alumno» o «aprendiz». En el contexto bíblico, un discípulo es alguien que sigue a un maestro para aprender de él, escuchar sus enseñanzas y conformar su vida según su ejemplo. Los Evangelios muestran que Jesús tuvo muchos discípulos. No

Leer más »

Poesía: Yo pequé, mi Señor, y tú padeces…

Yo pequé mi Señor, y tú padeces;yo los delitos hice y tú los pagas;si yo los cometí, tú ¿qué mereces,que así te ofenden con sangrientas llagas?Mas voluntario, tú, mi Dios, te ofreces;tú del amor del hombre te embriagas;y así, porque le sirva de disculpa,quieres llevar la pena de su culpa. Pues en los miembros del Señor, desnudosy ceñidos de gruesos cardenales,se descargan de nuevo golpes crudos,y heridas de nuevo desiguales:multiplícanse látigos agudosy de puntas armados naturales,que rasgan y penetran vivamentela carne hasta el hueso transparente. Hierve la sangre y corre apresurada,baña el cuerpo de Dios y tiñe el suelo,y la

Leer más »