Poesía: Quiero creer

Porque, Señor, yo te he visto
y quiero volverte a ver
quiero creer.

Te vi, sí, cuando era niño
y en agua me bauticé,
y, limpio de culpa vieja,
sin verlos te pude ver.
Quiero creer.

Devuélveme aquellas puras
transparencias de aire fiel,
devuélveme aquellas niñas
de aquellos ojos de ayer.
Quiero creer.

Limpia mis ojos cansados,
deslumbrados del cimbel,
lastra de plomo mis párpados
y oscurécemelos bien.
Quiero creer.

Ya todo es sombra y olvido
y abandono de mi ser.
Ponme la venda en los ojos.
Ponme tus manos también.
Quiero creer.

Tú que pusiste en las flores rocío,
y debajo miel,
filtra en mis secas pupilas
dos gotas frescas de fe.
Quiero creer.

Porque, Señor, yo te he visto
y quiero volverte a ver
creo en Ti y quiero creer.

Poesía de Gerardo Diego (1896-1987)

1 comentario en “Poesía: Quiero creer”

  1. Permite Señor cada frase de la poesía en mí, sé que a menudo nos perdemos en el camino pero también Señor he viviido desde mi.infancia en ti Señor y a mis 20 años cuando me recuperaste elegi estar contigo Señor pero yo te suplico te imploro que cada suspiro de mi vida yo me abandone en ti Señor para que mi espíritu y mi carne sea obediente a tu voluntad, para que no me arrastre la tentación en.la miseria humana y para que c8n tu ayuda Señor sea yo espejo para otros de la dicha y el gozo de vivir entregado a TI Señor, perdona mis debilidades y ayúdame a permanecer en TI y vivir para TI. Amén

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

Los miedos de María

Casi como un compañero permanente en todos los pasos que damos en nuestra vida aparece el miedo. A veces, como buen aliado que nos ayuda advirtiéndonos de un peligro inminente, otras veces como una ilusión que frustra nuestros proyectos. Así, se presenta el miedo para nosotros, decisivo, ilusorio, influyente o consejero en nuestro actuar. Sin embargo, siempre habrá otra opción, nuestro Dios es un Dios de oportunidades. Las opciones siempre van a estar Aunque nos consideremos muy buenas personas, no se necesita ser un gran «pecador» para sentir miedo. El problema radica en las decisiones que nosotros tomamos. En una

Leer más »

Beato Eduardo Waterson

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Presbítero y mártir (+ 1593) Era natural de Londres y nació en el seno de una familia anglicana. En su juventud marchó a Turquía, donde le fue ofrecida la mano de una joven rica a condición de que se convirtiera al Islam, lo que fue firmemente rechazado por el joven, que seguidamente abandonó Turquía para volver a su patria. Pero de camino pasó por Roma, donde recibió un fuerte impacto visitando las iglesias y las instituciones católicas, decidiendo ingresar en la Iglesia Católica, lo que llevó a cabo en la propia Ciudad Eterna.

Leer más »

Epístola de Policarpo a los filipenses

Policarpo y los presbíteros que están con él a la Iglesia de Dios que reside en Filipos; misericordia a vosotros y paz del Dios Todopoderoso y Jesucristo nuestro Salvador os sea multiplicada. I. Me gocé en gran manera con vosotros en nuestro Señor Jesucristo, por el hecho de que recibisteis a los seguidores del verdadero Amor y los escoltasteis en su camino, como os correspondía hacer —hombres puestos en santas cadenas que son las diademas de los que son verdaderamente escogidos por Dios y nuestro Señor— y que la firme raíz de vuestra fe, cuya fama llega a los tiempos primitivos,

Leer más »

Fragmento Muratoriano

[Falta la primera parte del documento] … en éstos, sin embargo, él estaba presente, y así los anotó. El tercer libro del evangelio: según Lucas. Después de la ascensión de Cristo, Lucas el médico, el cual Pablo había llevado consigo como experto jurídico, escribió en su propio nombre concordando con la opinión de [Pablo]. Sin embargo, él mismo nunca vio al Señor en la carne y, por lo tanto, según pudo seguir…, empezó a contarlo desde el nacimiento de Juan. El cuarto evangelio es de Juan, uno de los discípulos. Cuando sus co-discípulos y obispos le animaron, dijo Juan, «Ayunad

Leer más »