La oración para santa Teresa de Jesús de Ávila

  1. «Sin este cimiento fuerte (de la oración) todo edificio va falso» (Camino de perfección, 4, 5).
  2. «No son menester fuerzas corporales para ella, sino sólo amar y costumbre; que el Señor da siempre oportunidad si queremos» (Vida, 7, 4).
  3. «No es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama» (Vida, 8, 2).
  4. «Pensar y entender lo que hablamos y con quién hablamos y quién somos los que osamos hablar con tan gran Señor; pensar esto y otras cosas semejantes de lo poco que le habemos servido y lo mucho que estamos obligados a servir, es oración mental; no penséis que es otra algarabía ni os espante el nombre» (Camino de perfección, 25, 3).
  5. «Toda la pretensión de quien comienza oración-y no se olvide que esto importa mucho-ha de ser trabajar y determinarse y disponerse, con cuantas diligencias pueda, a hacer su voluntad conforme a la de Dios (…). Quien más perfectamente tuviera esto, más recibirá del Señor, y más adelante estará en el camino» (Las Moradas, 11, 8).
  6. «De los que comienzan a tener oración, podemos decir son los que sacan el agua del pozo, que es muy a su trabajo, como tengo dicho, que han de cansarse en recoger los sentidos, que como están acostumbrados a andar derramados, es harto trabajo» (Vida, 11, 3).
  7. «Digo que no desmaye nadie de los que han comenzado a tener oración con decir: Si torno a ser malo, es peor ir adelante con el ejercicio de ella. Yo lo creo, si se deja la oración y no se enmienda del mal; mas, si no la deja, crea que le sacará a puerto de luz» (Vida, 19, 2).
  8. «Y el que no deja de andar e ir adelante, aunque tarde, llega. No me parece es otra cosa perder el camino sino dejar la oración» (Vida, 19, 5).
  9. «Si no era acabando de comulgar, jamás osaba comenzar a tener oración sin libro; que tanto temía mi alma estar sin él en oración, como si con mucha gente fuera a pelear Con este remedio, que era como una compañía o escudo en que había de recibir los golpes de los muchos pensamientos, andaba consolada» (Vida, 4, 7).
  10. «Por no estar arrimada a esta fuerte columna de la oración, pasé este mar tempestuoso casi veinte años con estas caídas» (Vida, 8, 1, 4).

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

La Virgen de la Medalla Milagrosa

El 27 de noviembre de 1830 la Virgen Santísima se apareció a Santa Catalina Labouré, humilde religiosa vicentina, y se le apareció de esta manera. La Virgen venía vestida de blanco. Junto a Ella había un globo luciente sobre el cual estaba la cruz, Nuestra Señora abrió sus manos y de sus dedos fulgentes salieron rayos luminosos que descendieron hacia la tierra. María Santísima dijo entonces a Sor Catalina: «Este globo que has visto es el mundo entero donde viven mis hijos. Estos rayos luminosos son las gracias y bendiciones que yo expando sobre todos aquellos que me invocan como Madre.

Leer más »

Beato Tomás Plumtree

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Presbítero y mártir (+ 1570) El día 4 de enero de 1570 fue ajusticiado en Durham como traidor este sacerdote que había tomado parte activa en la rebelión contra Isabel I, protagonizada por los católicos en 1569 y tendente a restaurar el catolicismo en el país. Naturalmente él no tomó las armas pero alentó a los rebeldes, y en ello no hizo sino ser consecuente con sus propias convicciones. Él de joven había estudiado en Oxford y luego de graduarse había sido nombrado rector de Stubton en el condado de

Leer más »

Poesía: La Biblia

Yo he leído ese libro misteriosoque por el mismo cielo fué dictado;del Profeta y del Ángel he escuchadode nube en nube retronar la voz.He asistido al festín de las ciudades,y de sus copas al hirviente ruido,he escuchado el horrísono chasquidode las llamas coléricas de Dios. Mas ni el Ángel, ni el fuego, ni el Profetahan dejado un recuerdo en mi memoria,como una triste y dolorosa historiaque vive en ese Libro inmemorial.Es la historia de un NIÑO que en el cielodurmió el sueño primero de la vida,y al abrazar una ilusión querida,despertó en este valle terrenal. Mas despertó en los brazos

Leer más »

Jésed: una historia de música, oración y evangelización

En el mundo de la música católica existen grupos que destacan por sus canciones. Otros por sus producciones musicales. Y algunos porque han logrado acompañar durante décadas la oración de miles de personas. Jésed pertenece a este último grupo. Más que un ministerio musical, Jésed es una comunidad evangelizadora que ha encontrado en la música una forma privilegiada de anunciar a Jesucristo y conducir a las personas al encuentro con Dios. Durante más de cuatro décadas sus canciones han acompañado celebraciones litúrgicas, encuentros juveniles, retiros espirituales, horas santas y momentos de oración en numerosos países de habla hispana. Un nombre

Leer más »