Poesía: ¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno oscuras?

¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el Ángel me decia:
«Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía»!

¡Y cuántas, hermosura soberana,
«Mañana le abriremos», respondía,
para lo mismo responder mañana!

Autor: Lope de Vega (1562-1635).

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

Vida de Hilarión por san Jerónimo

PRÓLOGO Al disponerme a escribir la vida de san Hilarión invoco al Espíritu Santo que habitó en él para que, así como le concedió el poder de realizar milagros, me conceda a mí palabras para relatarlos, de modo que expresen adecuadamente los hechos. Porque, como afirma Crispo , la virtud de aquellos que han realizado obras es apreciada en la medida en que los grandes ingenios la han alabado con palabras apropiadas. Alejandro Magno de Macedonia, a quien Daniel llama trompeta, leopardo o macho cabrío, cuando llegó ante la tumba de Aquiles exclamó: «Feliz de ti, joven, que tuviste la

Leer más »

Epístola de la Iglesia de Esmirna a la de Filomelio (Martirio de Policarpo)

La Iglesia de Dios que reside en Esmirna a la Iglesia de Dios que reside en Filomelio, y a todas las fraternidades de la santa y universal Iglesia que reside en todo lugar, misericordia y paz y amor de Dios el Padre y nuestro Señor Jesucristo os sean multiplicados. I. Os escribimos, hermanos, un relato de lo que sucedió a los que sufrieron martirio, y en especial al bienaventurado Policarpo, que puso fin a la persecución, habiendo puesto sobre ella, por así decirlo, el sello de su martirio. Porque casi todos los sucesos antes mencionados acaecieron para que el Señor pudiera

Leer más »

Epístola a Diogneto

I. Como veo, muy excelente Diogneto, que tienes gran interés en comprender la religión de los cristianos, y que tus preguntas respecto a los mismos son hechas de modo preciso y cuidadoso, sobre el Dios en quien confían y cómo le adoran, y que no tienen en consideración el mundo y desprecian la muerte, y no hacen el menor caso de los que son tenidos por dioses por los griegos, ni observan la superstición de los judíos, y en cuanto a la naturaleza del afecto que se tienen los unos por los otros, y de este nuevo desarrollo o interés, que ha

Leer más »