Poesía: ¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno oscuras?

¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el Ángel me decia:
«Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía»!

¡Y cuántas, hermosura soberana,
«Mañana le abriremos», respondía,
para lo mismo responder mañana!

Autor: Lope de Vega (1562-1635).

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

San Vicente

Por: Juan Ferrando Roig | Fuente: Año Cristiano (2002) Diácono y mártir (+ 304) La situación de la Iglesia hacia el año 300 no podía ser más halagadora. Eusebio, historiador objetivo que vivió aquellas fechas, llega a decir que una muchedumbre incontable de personas diariamente se acogía a la fe de Cristo. A pesar de ello, se desencadenó una nueva persecución, la última de aquella serie y la más duradera, pues, iniciada por Maximiano y Diocleciano, fue continuada por otros emperadores hasta que Constantino y Licinio concedieron en 313 la libertad de cultos. En marzo del 303 se publicó el primer edicto imperial, en el cual se ordenaba

Leer más »
a woman in orange dress sitting on brown wooden bench

Las mujeres que ayudaron a transmitir la Biblia

Cuando abrimos una Biblia solemos pensar en profetas, evangelistas, apóstoles, copistas, monjes y teólogos. Sin embargo, pocas veces recordamos a las mujeres que desempeñaron un papel decisivo en la conservación, estudio y difusión de la Palabra de Dios. La historia de la Biblia no fue escrita únicamente por hombres. Desde los primeros siglos del cristianismo encontramos mujeres que dedicaron su inteligencia, sus bienes, su tiempo y su vida a conocer las Escrituras y a ayudar para que llegaran a más personas. Entre ellas destacan varias mujeres romanas del siglo IV que formaron parte del círculo de San Jerónimo, el gran

Leer más »

San Hilario de Poitiers

Por: Ursicino Domínguez del Val, OSA | Fuente: Año Cristiano (2002) Obispo (+ 367) El siglo IV es la época de las grandes controversias dogmáticas en el seno de la Iglesia. Si toda disensión teológica fue peligrosa, ninguna más grave ni más desgarradora que el arrianismo predicado en Alejandría por el presbítero Arrio. Según este heresiarca, el Verbo no es Dios en el sentido propio de la palabra; ni es eterno ni formado de la sustancia del Padre; es sólo la primera de las criaturas, la más eminente de las cosas creadas, el elemento intermedio entre Dios y las criaturas propiamente dichas. Esta doctrina

Leer más »

San Epifanio de Pavía

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Obispo (+ 496) Este santo obispo desarrolló una admirable actividad a favor de la Iglesia y de los pueblos en un tiempo sumamente difícil, pues fue el tiempo de la invasión de los bárbaros. Había nacido en Pavía en el seno de una familia acomodada y de niño fue admitido por el obispo Crispín en el clero diocesano, en el que fue subiendo según los grados, ordenándose de diácono el año 458 a la edad de veinte años. Dedicado a la oración, al estudio de la sagrada Escritura y al cumplimiento de

Leer más »