Experiencia de formación y capacitación. Ciudad de México, 2001.
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Poesía: Preguntas de amor
Si pan es lo que vemos, ¿cómo dura,sin que comiendo dél se nos acabe?Si Dios, ¿cómo en el gusto a pan nos sabe?¿Cómo de sólo pan tiene figura?Si pan, ¿cómo le adora la criatura?Si Dios, ¿cómo en tan chico espacio cabe?Si pan, ¿cómo por ciencia no sabe?Si Dios, ¿cómo le come su hechura?Si pan, ¿cómo nos harta siendo poco?Si Dios, ¿cómo puede ser partido?Si pan, ¿cómo en el alma hace tanto?Si Dios, ¿cómo le miro y le toco?Si pan, ¿cómo del cielo ha descendido?Si Dios, ¿cómo no muero yo de espanto? Autor: Fray Luis de León (1527-1591).
Redacción

Las tres leyes de Máximo el Confesor
Hay tres leyes generales: la ley natural, la ley escrita y la ley de gracia. Cada una de ellas tiene sus atributos particulares y recorre su propio camino. La ley natural, cuando el sentido no alcanza a dominar la razón, nos impulsa espontáneamente a acoger a todos los hombres como a parientes nuestros y acudir en socorro de aquellos que se hallan necesitados; nos inspira un querer unánime, de modo que cada uno se sienta dichoso de dar a los otros lo que él mismo desearía recibir. Es lo que ha enseñado el Señor: “aquello que queráis que hagan los
Redacción
Beato Mateo Guimerá
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Obispo (+ 1451) Mateo era natural de Girgenti, en el reino de Sicilia, y tomó el hábito de los franciscanos conventuales siendo muy joven. Luego de completar estudios en España, vuelve a Italia y realiza su deseo de vivir más estrechamente la regla franciscana pasándose a la rama de los observantes, que San Bernardino de Siena propagaba por Italia. El gran santo lo toma por compañero ya que descubre en él sentimientos muy similares a los suyos. Junto a él o por su indicación en otros lugares predica sin descanso y su vida
Redacción
Poesía: ¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,que a mi puerta, cubierto de rocío,pasas las noches del invierno oscuras? ¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,si de mi ingratitud el hielo fríosecó las llagas de tus plantas puras! ¡Cuántas veces el Ángel me decia:«Alma, asómate ahora a la ventana,verás con cuánto amor llamar porfía»! ¡Y cuántas, hermosura soberana,«Mañana le abriremos», respondía,para lo mismo responder mañana! Autor: Lope de Vega (1562-1635).
Redacción