Experiencia de formación y capacitación. Ciudad de México, 2001.
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La Ascensión posibilidad de comunicación. Reflexión Ascensión del Señor (A)
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.Acercándose a ellos, Jesús les dijo:«Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos». Conclusión del santo evangelio según san Mateo 28,16-20. ¿La pasión del Señor fue
P. Fredy Aristizábal
San Agatón
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Papa (+ 681) La primera etapa de la vida de San Agatón no daba a entender que fuera a llegar a sentarse en la sede de Pedro, pues en su juventud contrajo matrimonio, desempeñó un trabajo civil y vivió plenamente una vida secular. Pero al cabo de veinte años de matrimonio quedó viudo y entonces sintió la vocación religiosa e ingresó en un monasterio. Él era de familia y cultura griega y había nacido y vivido en Sicilia. Luego de varios años de monje en un monasterio de Palermo, fue enviado a
Redacción
San Odilón
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Abad de Cluny (+ 1048) Nació en Auvergne hacia el año 962 y en su juventud ingresó en el monasterio de Cluny, donde se acreditó por sus cualidades y virtudes, siendo elegido abad del mismo a la muerte de San Mayólo el año 994. Estuvo al frente de la gran abadía por espacio de cincuenta y cinco años hasta su muerte el 1 de enero del año 1048. Durante este largo período Odilón consolidó Cluny como una gran casa madre de otras abadías o monasterios, cuya dependencia respecto a Cluny se fue haciendo más estrecha. Procuró igualmente
Redacción
Homilía de san Hilario de Poitiers sobre el salmo 130
«¡Oh Señor!, no se ha engreído mi corazón, ni se han ensoberbecido mis ojos». 1. Este breve Salmo, que exige un tratamiento analítico más que un tratamiento homilético. Nos enseña la lección de la humildad y la mansedumbre. Ahora, dado que hemos hablado muchas veces acerca de la humildad, no hay necesidad de repetir las mismas cosas aquí. Por supuesto que estamos obligados a tener en cuenta la gran necesidad que tenemos de que nuestra fe permanezca en humildad cuando escuchamos al Profeta que la entiende como equivalente al desempeño de los trabajos más altos: ¡Oh Señor!, mi corazón no
Redacción