Parroquia San Lorenzo del Ingenio, Cabildo. Realizado y enviado por Juan Tapia Contreras [email protected]
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Doctrina de los apóstoles – Doctrina Apostolorum
1.1. Dos caminos hay en el mundo, el de la vida y el de la muerte, el de la luz y el de las tinieblas. En ellos han sido establecidos dos ángeles, el de la justicia y el de la iniquidad. Pero grande es la diferencia entre los dos caminos. 2. Así pues, el camino de la vida es éste: en primer lugar, amarás al Dios eterno que te hizo; en segundo, a tu prójimo como a ti mismo. Por otra parte, todo lo que no quieras que sea hecho contigo, tú no lo hagas a otro. 3.La explicación de estas palabras es ésta: II.2.No adulterarás,
Redacción

Los Miserables: “Ir a lo esencial, es volverse al prójimo”
La obra y su contexto. En 1862, salía a la luz una de las obras cumbre de la literatura universal. Los Miserables o Les Misérables en francés. Escrita por el gran poeta y escritor francés Víctor Hugo. Y que en la actualidad ha sido adaptada como musical y película. Esta obra nace en uno de los momentos más convulsionados de la Francia del siglo XlX, que pasaba por una gran cantidad de problemáticas sociales, políticas, económicas y a la vez religiosas. Víctor Hugo, es testigo primario y fidedigno de esta situación en la que creció y murió. Y en la
José Daniel Largo Jiménez
San Valero de Zaragoza
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Obispo y mártir (+ 305 o 316) Valero era obispo de Zaragoza a comienzos del siglo IV, cuando tiene lugar el concilio de Elvira en el que él firma en sexto lugar. Tenía como diácono a San Vicente, y con él fue detenido cuando llegó el año 303 la persecución de Diocleciano, y apareció el furioso perseguidor Daciano por Zaragoza. Ambos ministros del Señor, Valero y Vicente, fueron conducidos a Valencia, donde comparecieron ante el gobernador. Valero le rogó a Vicente que respondiera él por tener el propio obispo cierto impedimento para expresarse, y así la
Redacción

Vida de Hilarión por san Jerónimo
PRÓLOGO Al disponerme a escribir la vida de san Hilarión invoco al Espíritu Santo que habitó en él para que, así como le concedió el poder de realizar milagros, me conceda a mí palabras para relatarlos, de modo que expresen adecuadamente los hechos. Porque, como afirma Crispo , la virtud de aquellos que han realizado obras es apreciada en la medida en que los grandes ingenios la han alabado con palabras apropiadas. Alejandro Magno de Macedonia, a quien Daniel llama trompeta, leopardo o macho cabrío, cuando llegó ante la tumba de Aquiles exclamó: «Feliz de ti, joven, que tuviste la
Redacción