Parroquia San Lorenzo del Ingenio, Cabildo. Realizado y enviado por Juan Tapia Contreras [email protected]
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Poesía: Oh Cristo
Ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor;ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustiasin que yo me angustie y llore;ya mi corazón es lámpara fiel de todas las vigilias,¡oh Cristo! En vano busco en los hondos escondrijos de mi serpara encontrar algún odio: nadie puede herirme yasino de piedad y amor. Todos son yo, yo soy todos,¡oh Cristo! ¡Qué importan males o bienes! Para mí todos son bienes.El rosal no tiene espinas: para mí sólo da rosas.¿Rosas de Pasión? ¡Qué importa! Rosas de celeste esencia,purpúreas como la sangre que vertiste por nosotros,¡oh Cristo! Autor: Amado
Redacción
San Valero de Zaragoza
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Obispo y mártir (+ 305 o 316) Valero era obispo de Zaragoza a comienzos del siglo IV, cuando tiene lugar el concilio de Elvira en el que él firma en sexto lugar. Tenía como diácono a San Vicente, y con él fue detenido cuando llegó el año 303 la persecución de Diocleciano, y apareció el furioso perseguidor Daciano por Zaragoza. Ambos ministros del Señor, Valero y Vicente, fueron conducidos a Valencia, donde comparecieron ante el gobernador. Valero le rogó a Vicente que respondiera él por tener el propio obispo cierto impedimento para expresarse, y así la
Redacción

Testigos de la fe aun en la tempestad
Este año la Semana Santa nos enseña a redescubrir que es necesario ser testigos de la fe en los momentos de tormenta, de desolación.
P. Fredy Aristizábal
Poesía: ¡Oh llama de amor viva!
¡Oh llama de amor viva,que tiernamente hieresde mi alma en el más profundo centro!Pues ya no eres esquiva,acaba ya si quieres,rompe la tela deste dulce encuentro. ¡Oh cauterio suave!¡Oh regalada llaga!¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,que a vida eterna sabe,y toda deuda paga!Matando, muerte en vida la has trocado. ¡Oh lámparas de fuego,en cuyos resplandoreslas profundas cavernas del sentido,que estaba escuro y ciego,con extraños primorescalor y luz dan junto a su querido! ¡Cuán manso y amorosorecuerdas en mi seno,donde secretamente solo moras!Y en tu aspirar sabrosode bien y gloria lleno¡cuán delicadamente me enamoras! Autor: San Juan de la Cruz (1542-1591).
Redacción