Parroquia San Lorenzo del Ingenio, Cabildo. Realizado y enviado por Juan Tapia Contreras [email protected]
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San Francisco Fernández de Capillas: cuando el Evangelio vale más que la propia vida
Francisco Fernández de Capillas nació en España en 1607. Desde joven sintió el deseo de entregar completamente su vida a Dios e ingresó en la Orden de Predicadores, los dominicos. Años después fue enviado a Filipinas y posteriormente a China, donde desarrolló una intensa labor evangelizadora entre enormes dificultades. Allí, en medio de persecuciones y cambios políticos que hicieron sospechosa la presencia cristiana, fue arrestado, encarcelado y finalmente decapitado en 1648 por mantenerse fiel a Jesucristo. La Iglesia lo reconoce como el protomártir de China y fue canonizado por san Juan Pablo II entre los 120 mártires chinos. Pero reducir
P. Fredy Aristizábal

Proevangelio de Santiago (Apócrifo)
Dolor de Joaquín I 1. Consta en las historias de las doce tribus de Israel que había un hombre llamado Joaquín, rico en extremo, el cual aportaba ofrendas dobles, diciendo: El excedente de mi ofrenda será para todo el pueblo, y lo que ofrezca en expiación de mis faltas será para el Señor, a fin de que se me muestre propicio. 2. Y, habiendo llegado el gran día del Señor, los hijos de Israel aportaban sus ofrendas. Y Rubén se puso ante Joaquín, y le dijo: No te es lícito aportar tus ofrendas el primero, porque no has engendrado, en Israel, vástago de
Redacción

Los Miserables: “Ir a lo esencial, es volverse al prójimo”
La obra y su contexto. En 1862, salía a la luz una de las obras cumbre de la literatura universal. Los Miserables o Les Misérables en francés. Escrita por el gran poeta y escritor francés Víctor Hugo. Y que en la actualidad ha sido adaptada como musical y película. Esta obra nace en uno de los momentos más convulsionados de la Francia del siglo XlX, que pasaba por una gran cantidad de problemáticas sociales, políticas, económicas y a la vez religiosas. Víctor Hugo, es testigo primario y fidedigno de esta situación en la que creció y murió. Y en la
José Daniel Largo Jiménez
Homilía de san Hilario de Poitiers sobre el salmo 130
«¡Oh Señor!, no se ha engreído mi corazón, ni se han ensoberbecido mis ojos». 1. Este breve Salmo, que exige un tratamiento analítico más que un tratamiento homilético. Nos enseña la lección de la humildad y la mansedumbre. Ahora, dado que hemos hablado muchas veces acerca de la humildad, no hay necesidad de repetir las mismas cosas aquí. Por supuesto que estamos obligados a tener en cuenta la gran necesidad que tenemos de que nuestra fe permanezca en humildad cuando escuchamos al Profeta que la entiende como equivalente al desempeño de los trabajos más altos: ¡Oh Señor!, mi corazón no
Redacción