Parroquia San Lorenzo del Ingenio, Cabildo. Realizado y enviado por Juan Tapia Contreras [email protected]
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Poesía: Cántico espiritual
Esposa: ¿Adónde te escondiste,amado, y me dejaste con gemido?Como el ciervo huiste,habiéndome herido;salí tras ti, clamando, y eras ido.(5) Pastores, los que fuerdesallá, por las majadas, al otero,si por ventura vierdesaquél que yo más quiero,decidle que adolezco, peno y muero. Buscando mis amores,iré por esos montes y riberas;ni cogeré las flores,ni temeré las fieras,y pasaré los fuertes y fronteras. (Pregunta a las Criaturas) ¡Oh bosques y espesuras,plantadas por la mano del amado!¡Oh prado de verduras,de flores
Redacción
San Meinrado
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Mártir (+ 861) También llamado Meginrado de Einsiedeln nace en el seno de una familia campesina en Sulichgau, junto a Wurtemberg en Alemania. Sintiendo la vocación religiosa ingresó en el monasterio suizo de Reichenau de monjes benedictinos, donde hizo la profesión religiosa y en su momento fue ordenado de presbítero. Fue dedicado a la enseñanza de los jóvenes. Sintiendo la llamada a la soledad, pidió permiso a sus superiores para llevar vida de ermitaño, y la licencia le fue concedida, yéndose a seguirla en un vecino bosque. Pero muy pronto su soledad se vio turbada por
Redacción
Beato Mateo Guimerá
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Obispo (+ 1451) Mateo era natural de Girgenti, en el reino de Sicilia, y tomó el hábito de los franciscanos conventuales siendo muy joven. Luego de completar estudios en España, vuelve a Italia y realiza su deseo de vivir más estrechamente la regla franciscana pasándose a la rama de los observantes, que San Bernardino de Siena propagaba por Italia. El gran santo lo toma por compañero ya que descubre en él sentimientos muy similares a los suyos. Junto a él o por su indicación en otros lugares predica sin descanso y su vida
Redacción

La Liturgia católica de la Palabra, luz y vida
Por: P. José María Iraburu | Fuente: Reforma o Apostasía. Ascendido al cielo nuestro Señor Jesucristo, a la vista de sus discípulos, «una nube lo ocultó a sus ojos» (Hch 1,9), y quedó ya Cristo para nosotros invisible hasta la Parusía, hasta su segunda venida, la definitiva. ¿Y mientras tanto?… –La sagrada Liturgia, con sus signos visibles, audibles y eficaces, es en este mundo presencia real de Cristo, manifestación suya y comunicación de su Espíritu. En la liturgia, especialmente en la Eucaristía, para los cristianos que tienen abiertos los ojos de la fe, Cristo se hace audible, visible y palpable. «Mi
Redacción