Parroquia San Lorenzo del Ingenio, Cabildo. Realizado y enviado por Juan Tapia Contreras [email protected]
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Doctrina de los apóstoles – Doctrina Apostolorum
1.1. Dos caminos hay en el mundo, el de la vida y el de la muerte, el de la luz y el de las tinieblas. En ellos han sido establecidos dos ángeles, el de la justicia y el de la iniquidad. Pero grande es la diferencia entre los dos caminos. 2. Así pues, el camino de la vida es éste: en primer lugar, amarás al Dios eterno que te hizo; en segundo, a tu prójimo como a ti mismo. Por otra parte, todo lo que no quieras que sea hecho contigo, tú no lo hagas a otro. 3.La explicación de estas palabras es ésta: II.2.No adulterarás,
Redacción
Poesía: La bajada del Calvario
Por los caminos de la Amargura(piedras de sangre, polvo de llanto)por el sendero de losdolores largos, muy largos…,sin un gemido, sin un sollozovuelve la Madre desde el Calvario.Toda silencio. Mortal silenciosella sus labios;la frente inclina con el agobiode su quebranto,y en lo más hondo del alma-cielolleva la imagen del Hijo amado.Y ella lo ha visto sufrir la befadel populacho…y era la carne de sus entrañasla que en el leño miró sangrando…Y así le duelen en las entrañaslos martillazos…Y así agoniza… Que su Hijo ha muertocrucificado.La Madre avanza por el camino(piedras de sangre, polvo de llanto),y temblorosa baja el senderopor Jesucristo
Redacción
El delantal
Por: Pbro. Juan Felipe Escobar Escobar | Fuente: Signos de Dios Dios viene a servir y no a ser servido Biblia: Mt 20, 20-28; Mc 10, 35-45; Jn 13, 5-12; Fil 2, 5-8. Actividad: Ponerse un delantal casero. Reflexión: Vemos a muchas mamás y a mucha gente que se pone un delantal para hacer los destinos de la casa o para prestar diversos servicios. Jesús no se quitó el delantal del servicio, en todo momento estuvo dispuesto a servir a la humanidad. Jesús siendo el Rey de reyes, “no hizo alarde de su categoría de Dios”, al contrario se rebajó lavando los pies a
Redacción
Poesía: Llamaron a mi corazón
A mi corazón llamaron:corrí a abrir con vida y alma.Veo en la puerta a mi Amorcon una cruz que me espanta.-Pasad, si os place, Señor,pasad, que ésta es vuestra casa;si sólo una choza es,haced de ella vuestro alcázar.Y, haciendo mi noche día,Jesús entró en mi morada;pero al entrar en mi pechodejó la cruz en mi espalda. Autor: Jacinto Verdaguer (1845-1902).
Redacción