Tomado de EDPAJ. San Juan de los Lagos.
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Nuestra Señora de Luján
Antonio Farías Sáa, un hacendado radicado en Sumampa (Santiago del Estero) quería colocar en su estancia una capilla para la Virgen. Le pidió a un amigo que vivía en Brasil que le enviara una imagen que representara la Inmaculada Concepción de María. El amigo le envió dos, la que le había encargado y otra de la Virgen con el Niño Jesús. Cuando llegaron, fueron colocadas en una carreta y partieron en caravana rumbo a Sumampa. La imagen era llevada en carreta de Buenos Aires a Santiago del Estero cuando se detuvo inexplicablemente a las orillas del río Luján (67km de
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La barca
Por: Pbro. Juan Felipe Escobar Escobar | Fuente: Signos de Dios Dios en tu vida es: ¿conductor? ó ¿pasajero? Biblia: Mt 14, 22-33; 8, 23-26; Mc 4, 36-41; 6,48-51; Lc 8, 22-25; Jn 6, 17-20; Ro 8, 35 Actividad: Dibujar tres escenas diferentes en medio del mar. Primera escena: el Señor conduciendo una barca con un niño abordo. Segunda escena: un joven llevando el timón de la barca y el Señor abordo. Tercera escena: el Señor manejando la barca y un anciano a bordo. Reflexión: ¿Qué significa la obra? Esa es nuestra vida: cuando somos niños confiamos en Dios y aunque vengan borrascas terribles
Redacción

La puerta del pastoreo. Reflexión 4to domingo de Pascua (A)
En aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino
P. Fredy Aristizábal
San Marcelo
Por: Marcelo González | Fuente: Año Cristiano (2002) Papa y mártir (+ 309) En la serie de los romanos pontífices, San Marcelo hace el número treinta. Su pontificado es de muy escasa duración, un año nada más, que transcurre del 308 al 309. Todavía no era la suya una época muy apta para los pontificados largos, aun cuando la salud personal lo hubiera permitido. Si cualquier simple cristiano corría continuos peligros de perder la vida, mucho más los que por imperativo del deber tenían que actuar como jefes de la perseguida comunidad, en este caso con el carácter supremo y forzosamente visible a que su jerarquía le obligaba. La Iglesia
Redacción