Poesía: A la muerte de Cristo

En el árbol de la cruz
Estaba Cristo pendiente,
Y el cielo, el mar y la tierra
Cada cual su muerte siente.
Tiene su cuerpo sagrado
Hecho de sangre una fuente,
Con la cual fue redimida
La miseria y pobre gente.
Culpas ajenas pagaba
Aquel Cordero inocente,
Que fue por salvar al hombre
Hasta morir obediente.
En madero fue la ofensa
De nuestro primer pariente,
Y en madero la redime
El que es todo omnipotente.
Mirándole está su Madre
Y llorando amargamente,
Y el sagrado Evangelista,
Que también está presente.
Consolando el desconsuelo
De aquel dolor tan urgente,
Que vida en ninguno dellos
Ni permite ni consiente.
La naturaleza humana
Fue al morir correspondiente,
Que puesto que allí Dios hombre
Con divino amor ardiente
Estuviese padeciendo
Por el hombre delincuente,
En cuanto hombre padecía,
Que en cuanto Dios no es paciente.
Por el divino costado
Tiene el corazón patente,
Y de allí sangre divina
Con soberana corriente
Sale lavando la culpa
De su siervo inobediente.
Y al tiempo que ya expiraba
Con el mortal accidente,
Los rayos del sol perdieron
Su lumbre resplandeciente.
Las piedras unas con otras
Combaten ásperamente;
Muriendo el Sol de justicia,
No quedó cosa viviente
Que no mostrase dolor
Lo sensible y que no siente,
Cesó la ley de Escritura
Celebrada antiguamente,
La de gracia comenzando
Tan suave y aplaciente.
Quedó el hombre desde allí
De nuevo convaleciente,
Capaz de merecer gloria
Si viviere justamente.

Autor: Fray Pedro de Padilla (S. XVI)

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

Las tres leyes de Máximo el Confesor

Hay tres leyes generales: la ley natural, la ley escrita y la ley de gracia. Cada una de ellas tiene sus atributos particulares y recorre su propio camino. La ley natural, cuando el sentido no alcanza a dominar la razón, nos impulsa espontáneamente a acoger a todos los hombres como a parientes nuestros y acudir en socorro de aquellos que se hallan necesitados; nos inspira un querer unánime, de modo que cada uno se sienta dichoso de dar a los otros lo que él mismo desearía recibir. Es lo que ha enseñado el Señor: “aquello que queráis que hagan los

Leer más »
light city art building

La Iglesia que yo amo

La Iglesia que yo amoes la Santa Iglesia de todos los días.La encontré, peregrina del tiempo,caminando a mi lado:la tuya,la mía,la Santa Iglesia de todos los días. La saludé primero en los ojos de mi padre,penetrados de verdad;en las manos de mi madre,hacedoras de ternura universal.No hacía ruido, no gritaba.Era la Biblia del velador,y el Rosarioy el tibio cabeceodel Ave María.La Iglesia que yo amo,la Santa Iglesia de todos los días. Antes de estudiarla en el catecismo,me bañó en la pila del Bautismo,en la vieja Parroquia de Santa Ana.Antes de conocerla ya era míala Santa Iglesia de todos los días.

Leer más »

Poesía: Vuestra soy

Vuestra soy, para Vos nací,¿Qué mandáis hacer de mí? Soberana Majestad,Eterna sabiduría,Bondad buena al alma mía,Dios, alteza, un ser, bondad,La gran vileza miradQue hoy os canta amor ansí.¿Qué mandáis hacer de mí? Vuestra soy, pues me criastes;Vuestra, pues me redimistes;Vuestra, pues que me sufristes;Vuestra, pues que me llamastes;Vuestra, pues me conservastes;Vuestra, pues no me perdí.¿Qué mandáis hacer de mí? ¿Qué mandáis, pues buen Señor,Que haga tan vil criado?¿Cuál oficio le havéis dadoA este esclavo pecador?Veisme aquí, mi dulce Amor,Amor dulce, veisme aquí,¿Qué mandáis hacer de mí? Veis aquí mi corazón,Yo le pongo en vuestra palmaMi cuerpo, mi vida y alma,Mis

Leer más »

San Agatón

Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Papa (+ 681) La primera etapa de la vida de San Agatón no daba a entender que fuera a llegar a sentarse en la sede de Pedro, pues en su juventud contrajo matrimonio, desempeñó un trabajo civil y vivió plenamente una vida secular. Pero al cabo de veinte años de matrimonio quedó viudo y entonces sintió la vocación religiosa e ingresó en un monasterio. Él era de familia y cultura griega y había nacido y vivido en Sicilia. Luego de varios años de monje en un monasterio de Palermo, fue enviado a

Leer más »