Experiencia de formación y capacitación. Ciudad de México, 2001.
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Carta de san Ignacio de Antioquía a los romanos
Ignacio, que es llamado también Teóforo, a aquella que ha hallado misericordia en la benevolencia del Padre Altísimo y de Jesucristo su único Hijo; a la iglesia que es amada e iluminada por medio de la voluntad de Aquel que quiso todas las cosas que son, por la fe y el amor a Jesucristo nuestro Dios; a la que tiene la presidencia en el territorio de la región de los romanos, siendo digna de Dios, digna de honor, digna de parabienes, digna de alabanza, digna de éxito, digna en pureza, y teniendo la presidencia del amor, andando en la ley
Redacción
Poesía: La vuelta a casa
Volver cada día a tu regazo.Marchar y volver,volver y marchar. Nuestra vida es un continuo abandono de tu casay de tu compañía.Tomamos la hacienda y nos vamos,y la malgastamos en la prostitución. Malgastamos el tiempo y la vida,la inteligencia, las fuerzas, el dinero.Malgastamos el amor…Y no labramos tus campos,y no cultivamos la hacienda, tuya y nuestra,y pasamos hambre… El hambre nos trae tu recuerdo.¡Qué verguenza que sea precisamente el hambre,la soledad,la falta de dinero para volver a malgastarlo!Estómago, corazón y cartera…¡Qué verguenza que no seas tú! Pero volvemos y te damos un abrazo apretado.Y tú estás contento, muy contento,aunque sepas
Redacción

Santa Teresita del Niño Jesús
«Amar es darlo todo, darse uno mismo». Hoy quiero contarte sobre una gran amiga que tengo en el cielo: Santa Teresita del Niño Jesús, ella nació el 2 de enero de 1873 en Francia. La conocí hace siete años cuando leí Historia de un alma, donde cuenta su vida, su encuentro con Dios, cómo fue enamorándose de Él, descubriéndolo en cada cosa, escuchándolo para responder al llamado que le hizo de darle la vida en el Carmelo, sobretodo dejándole actuar para transformar su pequeñez y pobreza en santidad. Desde su familia se puede intuir la obra de Dios, sus papás
Sara Echeverri

La oración para san Juan María Vianney
«La oración es la elevación de nuestro corazón a Dios, una dulce conversación entre la criatura y su Criador» (Sermón sobre la oración). «Con la oración todo lo podéis, sois dueños, por decirlo así, del querer de Dios» (Sermón sobre la perseverancia). «La oración abre los ojos del alma, le hace sentir la magnitud de su miseria, la necesidad de recurrir a Dios y de temer su propia debilidad» (Sermón sobre la oración). «Todos los males que nos agobian en la tierra vienen precisamente de que no oramos o lo hacemos mal» (Sermón sobre la oración). «Todos los santos comenzaron su conversión por la
Redacción