Experiencia de formación y capacitación. Ciudad de México, 2001.
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Pensamientos (espirituales) sobre la liturgia
Por: P. Javier Sánchez Martínez | Fuente: Liturgia, fuente y culmen 1. ¡Qué grande la Iglesia! ¡Qué Misterio tan hermoso! Que siempre contribuyamos a su belleza con nuestra vida, nuestra santidad, nuestra liturgia, nuestra oración y nuestra reparación. 2. La liturgia es el marco sacramental y real a un tiempo, de unión del alma con el Señor, de mística realizada por signos, plegarias y ritos eclesiales; que la liturgia sea un espacio contemplativo para ti, vivido con la serenidad de la contemplación, el reposo del amor que se entrega al Amado en las oraciones, en la escucha de las lecturas, en
Redacción

El báculo del obispo: el cayado del Buen Pastor que guía al Pueblo de Dios
Entre todas las insignias episcopales, quizá ninguna resulta tan fácil de comprender como el báculo. A diferencia de otros símbolos cuyo significado puede pasar desapercibido, el báculo evoca inmediatamente una imagen conocida por todos: la del pastor que cuida de su rebaño. Cuando vemos a un obispo sostener el báculo durante una celebración solemne, estamos contemplando mucho más que un objeto ceremonial. Estamos contemplando un signo de Cristo mismo. Porque antes de ser símbolo del obispo, el báculo es símbolo del Buen Pastor. Un pastor con olor a oveja La imagen del pastor atraviesa toda la Biblia. Moisés fue pastor.
P. Fredy Aristizábal
Carta de san Ignacio de Antioquía a los de esmirna
Ignacio, llamado también Teóforo, a la iglesia de Dios el Padre y de Jesucristo el Amado, que ha sido dotada misericordiosamente de toda gracia, y llena de fe y amor y no careciendo de ninguna gracia, reverente y ostentando santos tesoros; a la iglesia que está en Esmirna, en Asia, en un espíritu intachable y en la palabra de Dios, abundantes salutaciones. I. Doy gloria a Jesucristo el Dios que os concede tal sabiduría; porque he percibido que estáis afianzados en fe inamovible, como si estuvierais clavados a la cruz del Señor Jesucristo, en carne y en espíritu, y firmemente
Redacción

Vivimos un drama
Abran vivió un verdadero drama existencial. Él lo vivió y puede enseñarnos a darle un nuevo sentido a todo el andamiaje que se presente para nosotros en este momento de quiebre de la normalidad como lo es el Covid-19. Un dilema es una situación difícil o comprometedora en que hay varias posibilidades de actuación y no se sabe cuál de ellas escoger porque ambas son igualmente buenas. Dios hace promesa con Abran, pero se presentan dificultades que generan dudas, interrogantes y cuestiones que invaden no sólo la relación con Dios sino también el diálogo consigo mismo y con los demás.
P. Fredy Aristizábal