Experiencia de formación y capacitación. Ciudad de México, 2001.
Otros artículos interesantes para ti...

Poesía: Salve del mar estrella
Salve, del mar Estrella,de Dios Madre venerabley siempre Virgen,feliz puerta del Cielo. Recibiste aquél Avede boca de Gabriel:afiánzanos en pazcambiando el nombre de Eva. Suelta las cadenas de los reos,da luz a los ciegos,líbranos de nuestros males,alcánzanos todos los bienes. Muestra que eres nuestra Madre,que reciba de Ti nuestras precesel que por nosotros nacióy quiso ser Hijo tuyo. Virgen singular,Entre todas humilde.Haz que limpios de culpa,seamos humildes y castos. Danos una vida pura,prepáranos un camino seguropara que, viendo a Jesús,siempre nos alegremos. Alabanza a Dios Padre,la suma honra a Cristoy al Espíritu Santo:a los Tres un mismo honor. Amén. El
Redacción

¿Por qué a los cistercienses se les llama «monjes blancos»?
Entre las muchas órdenes religiosas de la Iglesia, pocas son tan fácilmente reconocibles como los cistercienses. Durante siglos han recibido un nombre popular que despierta curiosidad: los monjes blancos. Pero ¿de dónde proviene esta denominación? ¿Se trata simplemente del color de su vestimenta o existe detrás un significado más profundo? La respuesta nos conduce a los orígenes mismos de la Orden del Císter. El hábito de los benedictinos Los fundadores del Císter eran monjes benedictinos. La tradición benedictina utilizaba habitualmente hábitos oscuros, especialmente negros. Por ello los benedictinos eran conocidos como los «monjes negros». Cuando Roberto de Molesmes y sus
P. Fredy Aristizábal
Poesía: Oh Cristo
Ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor;ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustiasin que yo me angustie y llore;ya mi corazón es lámpara fiel de todas las vigilias,¡oh Cristo! En vano busco en los hondos escondrijos de mi serpara encontrar algún odio: nadie puede herirme yasino de piedad y amor. Todos son yo, yo soy todos,¡oh Cristo! ¡Qué importan males o bienes! Para mí todos son bienes.El rosal no tiene espinas: para mí sólo da rosas.¿Rosas de Pasión? ¡Qué importa! Rosas de celeste esencia,purpúreas como la sangre que vertiste por nosotros,¡oh Cristo! Autor: Amado
Redacción

Nuestra Señora Aparecida
Corre el año 1716 cuando, en el río Paraíba, tres pescadores trataban de ganarse la vida, pero no conseguían pesca. Fue entonces que alzaron de las aguas con sus redes una hermosa figura de terracota de Nuestra Señora de la Concepción. Una vez colocada la imagen en su canoa, la pesca fue tan abundante, que aquellos hombres regresaron a puerto llenos de temor, porque su frágil embarcación parecía hundirse, incapaz de sostener el enorme peso de la pesca. No se sabe cómo la pequeña imagen de solo 36 centímetros fue a parar al río, pero sí se conoce a su autor,
Redacción