Poesía: Tu Reino

Y Tú dijiste, Dios, allá lejano:
«Si tu mano te estorba para entrar en mi Reino…»
Nos estorba, Señor. Pero el frío puñal
nos estremece.
No tenemos valor para amputarla. En la sangre llevamos
una fuerza brutal y gritadora. Algo que se resiste.
Donde a veces
tu sonido se pierde ¡tan sin eco!

No es posible, Señor. Si por cobardes
conservamos intactos nuestros miembros -por cobardía humana solamente-,
de tu Reino
se nos cierre la puerta. Nos arrojen.
Entrarán muchos cojos, mancos, tuertos…
Serán las almas grandes que elegiste.
Pero también nosotros, los pequeños,
los miedosos y débiles -los tuyos en deseo totalmente-
entraremos al fin, aunque llevemos
nuestros miembros apenas lesionados.

Autora: Elvira Lacaci (1928-1997).

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

¿Cómo nació el monasterio de Citeaux?

Las grandes obras de Dios suelen comenzar de forma discreta. Belén era una aldea desconocida. Nazaret era un pueblo insignificante. Los primeros apóstoles eran pescadores. Y Citeaux era un lugar pantanoso y desolado. Sin embargo, desde aquel rincón perdido de Francia surgiría una de las mayores renovaciones espirituales de la Edad Media. Un sueño de fidelidad A finales del siglo XI, Roberto de Molesmes era abad de un monasterio benedictino que había alcanzado prestigio y estabilidad. Pero había un problema. Aquello que había comenzado como una búsqueda apasionada de Dios empezaba a acomodarse. La abundancia económica y las comodidades amenazaban

Leer más »

Vocación, discipulado y misión: tres etapas del camino cristiano

Una confusión frecuente Muchas veces utilizamos palabras como vocación, discipulado y misión como si significaran lo mismo. Sin embargo, en la Biblia describen momentos distintos del camino de la fe. Dios llama. El hombre responde. Cristo forma. Y luego envía. Este proceso aparece una y otra vez en las Escrituras. Lo vemos en Abraham, en Moisés, en los profetas, en los apóstoles y en los santos de todos los tiempos. Comprender esta dinámica ayuda a entender mejor la vida cristiana. Porque nadie es enviado sin haber sido antes discípulo, y nadie puede ser discípulo sin haber escuchado primero una llamada.

Leer más »

Beatos Vicente Lewoniuk y doce compañeros: mártires de la fidelidad al Papa y a la Iglesia

A lo largo de la historia, muchos cristianos han entregado su vida por confesar que Jesucristo es el Señor. Algunos murieron por negarse a adorar ídolos. Otros fueron perseguidos por anunciar el Evangelio. Los beatos Vicente Lewoniuk y sus doce compañeros pertenecen a un grupo particular de mártires: hombres sencillos que dieron la vida por permanecer fieles a la Iglesia Católica y a la comunión con el Sucesor de Pedro. No eran sacerdotes ni teólogos famosos. Eran campesinos. Padres de familia. Jóvenes trabajadores. Hombres del pueblo. Pero cuando llegó el momento decisivo, supieron defender con su sangre aquello que consideraban

Leer más »

Beato Antonio Swiadek. El sacerdote que permaneció junto a su pueblo hasta el final

Memoria: 25 de enero Hay momentos en la vida en los que la fidelidad tiene un precio. El Beato Antonio Świadek supo cuál era ese precio y, aun así, decidió permanecer junto a las personas que Dios le había confiado. Nació el 27 de marzo de 1909 en Pobiedziska, Polonia, en el seno de una familia numerosa y profundamente cristiana. Desde joven sintió la llamada al sacerdocio y realizó sus estudios en el seminario de Gniezno-Poznań. Fue ordenado sacerdote en 1933. Sus primeros años de ministerio estuvieron marcados por una intensa dedicación pastoral. Sirvió como vicario en Bydgoszcz y posteriormente recibió

Leer más »