Pastoral Juvenil de Caldas, Antioquia, Colombia. Material donado por Fernando Mejia [email protected]
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Santa Margarita de Hungría
Por: Pedro Riesco Pontejo, OP | Fuente: Año Cristiano (2002) Religiosa (+ 1270) A mediados del siglo XIII los tártaros invadían Europa con incursiones muy frecuentes y devastadoras. Una de ellas tuvo como blanco Hungría el año 1241, a la que atacaron sin piedad, robando, matando y asolando todo lo que encontraban a su paso. El rey de Hungría Bela IV y su esposa María Láscaris, hija del emperador de Constantinopla, se desterraron a Dalmacia huyendo del devastador ataque mongol. Como personas piadosas recurrieron al Señor, suplicándole humildemente que viniera en su ayuda y los librara de un enemigo tan terrible y poderoso, pues sabían que ninguna fuerza humana era
Redacción
Poesía: No me mueve mi Dios
No me mueve, mi Dios, para quererte,el cielo que me tienes prometido,ni me mueve el infierno tan temidopara dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor, muéveme el verteclavado en una cruz y escarnecido,muéveme ver tu cuerpo tan herido,muévenme tus afrentas y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, y en tal maneraque aunque no hubiera cielo yo te amara,y aunque no hubiese infierno te temiera. No me tienes que dar porque te quiera,porque, aunque lo que espero no esperara,lo mismo que te quiero te quisiera.
Redacción
Virgen de la Caridad del Cobre
Patrona de Cubay su fiesta se celebra el 8 de septiembre. Alonso de Ojeda y los primeros conquistadores de Cuba pretendían imponerse a los indios. Estos los repulsaron y los españoles tuvieron que huir atravesando montes y ciénagas para salvar sus vidas. Así llegaron al poblado indio de Cueiba en la zona de Jobabo. Los indios al verlos en tan mal estado tuvieron compasión de ellos y les auxiliaron. En agradecimiento Alonso Ojeda construyó una pequeña ermita con ramas de árboles, posiblemente la primera en suelo cubano. Allí colocó una Imagen de Nuestra Señora que era su preciada pertenencia. Cumplió
Redacción

¿Por qué el Papa vive en Roma?
Una pregunta que parece sencilla Cuando pensamos en el Papa, inmediatamente pensamos en Roma. Las imágenes de la Basílica de San Pedro, la Plaza de San Pedro y el Vaticano forman parte del imaginario de millones de personas en todo el mundo. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a preguntar algo que parece obvio: ¿Por qué el Papa vive precisamente en Roma? ¿Por qué no en Jerusalén, donde murió y resucitó Jesús? ¿Por qué no en Nazaret o en Belén? ¿Por qué el centro visible de la Iglesia Católica terminó estableciéndose en una ciudad italiana? La respuesta nos lleva a
P. Fredy Aristizábal