Pastoral Juvenil de Caldas, Antioquia, Colombia. Material donado por Fernando Mejia [email protected]
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La conversión de san Pablo
Por: Ignacio Escribano | Fuente: Año Cristiano (2002) (+ 34) «Porque os hago saber, hermanos, que el Evangelio predicado por mí no es conforme al gusto de los hombres; pues yo no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. Porque habréis oído de mi vida un tiempo en el judaísmo: con cuánto exceso perseguía yo a la Iglesia de Dios y la asolaba; y me aventajaba en el judaísmo sobre muchos de mi edad en mí linaje, siendo excesivamente celador de las tradiciones de mis padres» (Gál. 1,11-14). Todos habían sido testigos, en efecto, de la bramante
Redacción

Beato Nicolás Gross
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Seglar y mártir (+ 1945) Nicolás o Nikolaus fue obrero, dirigente sindical, periodista y seglar comprometido con Dios y la causa de la justicia, Nicolás Gross es una gloria del laicado católico del siglo xx, uno de los muchos hombres y mujeres del pueblo que, desde su propia clase social, han sabido luchar bravamente por los intereses del evangelio y del hombre. Nacido en Niederweningern el 30 septiembre 1898 en el seno de una familia de mineros, frecuenta la escuela católica elemental y tras un breve paso por un taller
Redacción

Poesía: La cruz
En la cruz está la viday el consuelo,Y ella sola es el caminoPara el cielo. En la cruz está el SeñorDe cielo y tierraY el gozar de mucha paz,Aunque haya guerra,Todos los males destierraEn este suelo,Y ella sola es el caminopara el cielo. De la cruz dice la EsposaA su QueridoQue es una palma preciosaDonde ha subido,Y su fruto le ha sabidoA Dios del cielo,Y ella sola es el caminoPara el cielo. Es una oliva preciosaLa santa cruz,Que con su aceite nos untaY nos da luz.Toma, alma mía, la cruzCon gran consuelo,Que ella sola es el caminoPara el cielo. Es la cruz el árbol
Redacción
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro
En el siglo XV un comerciante acaudalado de la isla de Creta (en el Mar Mediterráneo) tenía la bella pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Por protección, el mercader decidió llevar la pintura a Italia. Empacó sus pertenencias, arregló su negocio y abordó un navío dirigiéndose a Roma. En ruta se desató una violenta tormenta y todos a bordo esperaban lo peor. El comerciante tomó el cuadro de Nuestra Señora, lo sostuvo en lo alto, y pidió socorro. La Santísima Virgen respondió a su oración con un milagro. El mar se calmó y la embarcación llegó a salvo al
Redacción