Pastoral Juvenil de Caldas, Antioquia, Colombia. Material donado por Fernando Mejia [email protected]
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Poesía: Una cruz sencilla
Hazme una cruz sencilla,carpintero…sin añadidosni ornamentos…que se vean desnudoslos maderos,desnudosy decididamente rectos:los brazos en abrazo hacia la tierra,el astil disparándose a los cielos.Que no haya un solo adornoque distraiga este gesto:este equilibrio humanode los dos mandamientos…sencilla, sencilla…hazme una cruz sencilla, carpintero. Poesía de León Felipe (1884-1968).
Redacción
Poesía: ¡Oh llama de amor viva!
¡Oh llama de amor viva,que tiernamente hieresde mi alma en el más profundo centro!Pues ya no eres esquiva,acaba ya si quieres,rompe la tela deste dulce encuentro. ¡Oh cauterio suave!¡Oh regalada llaga!¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,que a vida eterna sabe,y toda deuda paga!Matando, muerte en vida la has trocado. ¡Oh lámparas de fuego,en cuyos resplandoreslas profundas cavernas del sentido,que estaba escuro y ciego,con extraños primorescalor y luz dan junto a su querido! ¡Cuán manso y amorosorecuerdas en mi seno,donde secretamente solo moras!Y en tu aspirar sabrosode bien y gloria lleno¡cuán delicadamente me enamoras! Autor: San Juan de la Cruz (1542-1591).
Redacción
¿Qué piensa usted del “código da vinci”?
Por: P. Miguel Ángel Fuentes, IVE | Fuente: El Téologo responde Efectivamente “El Código Da Vinci”, de Dan Brown, es un libro que ha levantado mucha polémica, pero no merecería un artículo serio de no ser por el daño que está (y seguirá) causando en tantos incautos, incluso en personas de buena fe. Ya han sido publicados también buenos estudios poniendo de manifiesto las incontables falsedades contenidas en el libro. Para responderle haré referencia sólo a uno de estos libros, titulado “De Da Vinci Hoax”, “El fraude Da Vinci”, por Carl Olson y Sandra Miesel[1]. “La refutación definitiva”, lo califica Mons. Francis George,
Redacción
Santa María la Antigua
Patrona de Panamá La imagen de la Santísima Virgen María se encontraba en una capilla lateral de la Catedral de Sevilla-España. Dicha catedral fue reconstruida en el siglo XIV, conservándose la imagen. Así vino a llamársele Santa María de la Antigua (es decir, de la Antigua Catedral). Santa María La Antigua fue la primera advocación llegada al Istmo de Panamá en 1510 y establecida primero en un poblado de Darién. Esto ocurrió cuando ese año llegaron Vasco Núñez de Balboa y el Bachiller Martín Fernández de Enciso. Le habían prometido a la Virgen María ponerle su nombre a un poblado
Redacción