Pastoral Juvenil de Caldas, Antioquia, Colombia. Material donado por Fernando Mejia [email protected]
Otros artículos interesantes para ti...

Nuestra Señora de Chiquinquirá
Patrona de Colombia, su fiesta se celebra el 09 de julio de cada año. Sobre una rústica tela de algodón de procedencia indígena, un pintor español, llamado Alonso de Narváez pintó con bastante arte, una imagen de la Virgen del Rosario. En su paleta usó colores al temple, con pigmentos naturales tomados de la composición mineral de la tierra y del zumo de hierbas y flores de la región. Como el lienzo era casi cuadrado (44 pulgadas de alto por 49 de ancho), el artista balanceó y completó el espacio añadiendo, a los lados de la Virgen del Rosario, las
Redacción
Poesía: A ti María
A ti, María, Virgen concebidasin pecado, yo indigno, yo devotode tu manto, yo escándalo, yo roto,te canto y rezo con mi lengua ardida. Estrella de mi mar en la vencida,borrasca ofrendo a Ti mi humilde exvoto;un bergantín sin rumbo y sin piloto,en tu ermita carmela guarecida. Ave María, Gratia plena, suavenido de Encarnación, pluma de vuelo,rosa blanca entre angelitos sonrojos. Reina del cielo, que te acoge y sale;Sálvame, mírame, tu pequeñueloy – Madre mía, véante mis ojos. Poesía de Gerardo Diego (1896-1987)
Redacción
«¡Es el Señor!»
Por: Eloi Leclerc | Fuente: «Id a Galilea» Al encuentro del Cristo pascual (2006) Antes incluso de que los evangelios fueran redactados, la comunidad cristiana primitiva había captado y expresado el mensaje esencial de la cita galilea, a saber: la identidad fundamental existente entre el Resucitado, Señor de la gloria, y el humilde profeta del reino, Jesús de Nazaret. En la Carta a los Filipenses, que se remonta a los años 50-56, el apóstol Pablo recoge un himno que él mismo ciertamente había aprendido poco después de su conversión, en torno a los años 37-38. Este himno, una de las primeras profesiones de fe cristiana, proclama con fuerza
Redacción

Elsbeth Stagel: la mujer que conservó una herencia espiritual
La historia suele recordar a quienes predicaron, escribieron libros famosos o fundaron grandes obras. Sin embargo, detrás de muchas figuras célebres encontramos personas cuya labor silenciosa fue igualmente decisiva. Sin ellas, buena parte de lo que admiramos hoy habría desaparecido para siempre. La historia de Elsbeth Stagel pertenece precisamente a esa categoría. Su nombre resulta desconocido para la mayoría de los católicos. No encontramos grandes iglesias dedicadas a ella ni suele aparecer en los manuales de historia. Sin embargo, quienes estudian la espiritualidad medieval saben que ocupa un lugar fundamental. Gracias a su inteligencia, su sensibilidad espiritual y su incansable
P. Fredy Aristizábal