Pastoral Juvenil de Caldas, Antioquia, Colombia. Material donado por Fernando Mejia [email protected]
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Beata Ana de los Ángeles Monteagudo
Por: M.a Encarnación González Rodríguez | Fuente: Año Cristiano (2002) Religiosa (+ 1686) La Beata Ana de los Ángeles Monteagudo Ponce de León fue una monja dominica peruana que vivió durante el siglo XVII y pasó casi toda su existencia en el monasterio de Santa Catalina de Arequipa (Perú). La acompañó siempre gran fama de santidad: era considerada valiosa consejera, muchas personas acudían a ella como poderosa intercesora ante Dios con sus oraciones y se le atribuyen hechos extraordinarios. Sus biógrafos coinciden en situar el día de su nacimiento el 26 de julio, fiesta de Santa Ana, de quien lleva el nombre. Pero
Redacción
Poesía: La bajada del Calvario
Por los caminos de la Amargura(piedras de sangre, polvo de llanto)por el sendero de losdolores largos, muy largos…,sin un gemido, sin un sollozovuelve la Madre desde el Calvario.Toda silencio. Mortal silenciosella sus labios;la frente inclina con el agobiode su quebranto,y en lo más hondo del alma-cielolleva la imagen del Hijo amado.Y ella lo ha visto sufrir la befadel populacho…y era la carne de sus entrañasla que en el leño miró sangrando…Y así le duelen en las entrañaslos martillazos…Y así agoniza… Que su Hijo ha muertocrucificado.La Madre avanza por el camino(piedras de sangre, polvo de llanto),y temblorosa baja el senderopor Jesucristo
Redacción
Santa Margarita Bourgeoys
Por: Bernardo Velado Grana | Fuente: Año Cristiano (2002) Virgen (+ 1700) La primera congregación religiosa en América del Norte, concretamente en Canadá, es la de las Hermanas de Nuestra Señora, que fueron fundadas por Santa Margarita Catalina Bourgeoys en la segunda mitad del siglo XVII, un siglo después del descubrimiento, conquista y evangelización paulatina del gran continente americano por la Europa cristiana. En la historia de la expansión de la Iglesia, ante el descubrimiento y el hallazgo de nuevas tierras habitadas en el planeta, se escucha la misma voz que llamó un día a Abrahán y le dijo: «Sal de tu tierra
Redacción

¿Anunciamos realmente la muerte del Señor? El desafío escondido en cada Eucaristía
¿Anunciamos realmente la muerte del Señor? Hay frases que repetimos tantas veces que corren el riesgo de volverse invisibles. Una de ellas resuena en cada Eucaristía después de la consagración: «Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!» La pronunciamos de memoria. La escuchamos domingo tras domingo. Y, sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar en la profundidad de estas palabras. No son una simple respuesta litúrgica. Son una profesión de fe. Son un resumen del Evangelio. Y también una llamada a la coherencia. Anunciamos tu muerte La fe cristiana no es una ideología ni una filosofía moral.
P. Fredy Aristizábal