Jésed: una historia de música, oración y evangelización

En el mundo de la música católica existen grupos que destacan por sus canciones. Otros por sus producciones musicales. Y algunos porque han logrado acompañar durante décadas la oración de miles de personas.

Jésed pertenece a este último grupo. Más que un ministerio musical, Jésed es una comunidad evangelizadora que ha encontrado en la música una forma privilegiada de anunciar a Jesucristo y conducir a las personas al encuentro con Dios.

Durante más de cuatro décadas sus canciones han acompañado celebraciones litúrgicas, encuentros juveniles, retiros espirituales, horas santas y momentos de oración en numerosos países de habla hispana.

Un nombre nacido del amor de Dios

La palabra «Jésed» proviene del hebreo y aparece con frecuencia en el Antiguo Testamento.

Es una palabra difícil de traducir con una sola expresión.

Significa amor fiel, misericordia, ternura, bondad y alianza.

Es el amor con el que Dios permanece junto a su pueblo incluso cuando éste es infiel.

No es casualidad que el ministerio haya elegido este nombre.

Toda su misión puede resumirse precisamente en eso: anunciar el amor fiel de Dios a través de la música.

Los comienzos de una misión

Jésed nació en Monterrey, México, dentro de la Renovación Carismática Católica.

Lo que comenzó como un servicio musical fue transformándose poco a poco en un proyecto evangelizador mucho más amplio.

Desde sus primeros años comprendieron que la música no era un fin en sí misma.

Era un instrumento.

Un puente.

Un camino para acercar las personas a Jesucristo.

Por eso sus conciertos siempre han estado profundamente unidos a la oración, a la predicación y a la experiencia de encuentro con Dios.

La música como oración

Quizá una de las características que distingue a Jésed es que muchas de sus canciones nacen de la oración.

No son simplemente composiciones musicales.

Son expresiones de fe.

Son meditaciones cantadas.

Son palabras dirigidas a Dios desde el corazón.

Por eso sus canciones han logrado permanecer durante tantos años en la vida espiritual de numerosas comunidades.

Generaciones enteras han aprendido a orar cantando temas como Pescador de HombresQuiero levantar mis manosVen Espíritu Santo y muchas otras composiciones que forman parte de la experiencia espiritual de miles de creyentes.

Santa Teresita y la espiritualidad de Jésed

Uno de los aspectos menos conocidos de la historia del ministerio es su profunda cercanía espiritual con Santa Teresita del Niño Jesús.

La espiritualidad de la «pequeña vía», basada en la confianza absoluta en Dios y en la sencillez del amor cotidiano, ha marcado profundamente su identidad.

Como la santa de Lisieux, Jésed ha comprendido que la evangelización no depende únicamente de grandes estrategias o grandes escenarios.

Depende sobre todo de la fidelidad cotidiana y del amor ofrecido a Dios.

Evangelizar en tiempos nuevos

A lo largo de los años el ministerio ha sabido adaptarse a distintas generaciones y contextos culturales.

Sus producciones musicales, encuentros de formación, retiros y recursos evangelizadores han permitido que el mensaje del Evangelio siga llegando a jóvenes, familias y comunidades enteras.

Su presencia en plataformas digitales ha ampliado aún más este alcance, permitiendo que personas de distintos países encuentren en sus canciones una ayuda para la oración y el crecimiento espiritual.

Mucho más que música

La historia de Jésed nos recuerda que la música cristiana tiene una misión que va más allá del entretenimiento.

Su finalidad no es el aplauso.

No es el espectáculo.

No es el reconocimiento.

Su finalidad es conducir al encuentro con Cristo.

Cuando una canción ayuda a una persona a reconciliarse con Dios, a recuperar la esperanza o a descubrir el amor del Señor, la música se convierte en auténtica evangelización.

Y precisamente eso es lo que Jésed ha intentado hacer durante más de cuarenta años.

Un legado que continúa

Hoy Jésed sigue siendo una referencia para la música católica en lengua española.

Sus canciones continúan acompañando la oración de miles de personas.

Sus proyectos siguen formando evangelizadores.

Y su misión permanece intacta: anunciar el amor fiel de Dios.

Porque al final, más allá de los discos, los escenarios o los conciertos, el verdadero éxito de un ministerio cristiano consiste en acercar las almas a Jesucristo.

Y esa ha sido, desde el principio, la razón de ser de Jésed.

Deja un comentario

Otros artículos interesantes para ti...

San Telesforo

Por:  Biblioteca de Autores Cristianos  | Fuente: Año Cristiano (2002) Papa y mártir (+ 136) El martirio de este obispo romano consta por decirlo así San Ireneo y asimismo Eusebio en su Historia Eclesiástica. Los otros datos que acerca de este papa da el Líber pontificalis no parecen todos auténticos, y es manifiesto que algunos de ellos no lo son. Podría admitirse que este papa fuera de origen griego, y al menos su nombre lo es, y que rigió la sede romana por espacio de diez años desde el año 126 hasta el 5 de enero de 136 en que fue martirizado. Eran los tiempos de los emperadores Antonino

Leer más »

Poesía: Viernes Santo

Tu maderome llegaba, Señor, desdibujado.Eludía contornos.Cualquier forma concreta me arañaba el espíritu.Pero, a pesar de ello,tu madero, Señor, se perfilabaen el cordial ambiente de la tarde.Aquel niño que al vientolanzaba su molinode papel y coloreslo acercaba a mis ojos. Los hería de pronto.Aquellos seres mínimos y tuyos,que estrenaban vestidospara festejarte,me traían tu voz.Aligeraba el paso (oh Señor, caminar en distanciasin sonidos hirientespor lo azul de mis venas),pero tu voz seguía persiguiéndomepor el asfalto sin circulación.Tus palabras,tus últimas palabras del Calvario,eran el aire que me circundaba.No respiraba apenas.Me dolía tragarlas. Unirlas a mi sangre miserable.Acaso,una sola vibróen el aliento turbio. Suspendida.Cuando

Leer más »

Grados de culto en la liturgia

En ocasiones se considera que hay diversas formas de culto, pero en la Iglesia y específicamente en el concilio de Treno (Ses. XXV), se nos enseña que hay un solo culto, que puede vivirse en tres grados. Latría Al primero grado se le denomina «latría» o adoración. Este es exclusivo de Dios. Sólo Dios puede ser adorado, en el Padre por la creación, en el Hijo por la salvación y en el Espíritu Santo por la santificación, ya que, como dice el credo niceno-constantinopolitano la Trinidad «recibe una misma adoración y gloria», además, Jesús nos enseña que solo se debe

Leer más »

San Vicente

Por: Juan Ferrando Roig | Fuente: Año Cristiano (2002) Diácono y mártir (+ 304) La situación de la Iglesia hacia el año 300 no podía ser más halagadora. Eusebio, historiador objetivo que vivió aquellas fechas, llega a decir que una muchedumbre incontable de personas diariamente se acogía a la fe de Cristo. A pesar de ello, se desencadenó una nueva persecución, la última de aquella serie y la más duradera, pues, iniciada por Maximiano y Diocleciano, fue continuada por otros emperadores hasta que Constantino y Licinio concedieron en 313 la libertad de cultos. En marzo del 303 se publicó el primer edicto imperial, en el cual se ordenaba

Leer más »