Poesía: Yo para que nací
¿Yo para qué nací? Para salvarme.Que tengo de morir es infalible.Dejar de ver a Dios y condenarme,Triste cosa será, pero posible.¿Posible? ¿Y río, y duermo,
¿Yo para qué nací? Para salvarme.Que tengo de morir es infalible.Dejar de ver a Dios y condenarme,Triste cosa será, pero posible.¿Posible? ¿Y río, y duermo,
En el árbol de la cruzEstaba Cristo pendiente,Y el cielo, el mar y la tierraCada cual su muerte siente.Tiene su cuerpo sagradoHecho de sangre una
Ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor;ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustiasin que yo me angustie y llore;ya
Pues busco, debo encontrar.Pues llamo, débenme abrir.Pues pido, me deben dar.Pues amo, débenme amar.Aquel que me hizo vivir.¿Calla? Un día me hablará.¿Me pone a prueba?
Si tú me dices «¡ven!», lo dejo todo…No volveré siquiera la miradapara mirar a la mujer amada…Pero dímelo fuerte, de tal modo que tu voz,
Señor, Señor, Tú antes, Tú después, Tú en la inmensahondura del vacío y en la hondura interior.Tú en la aurora que canta y en la
En esta tarde, Cristo del Calvario,vine a rogarte por mi carne enferma;pero, al verte, mis ojos van y vienende tu cuerpo a mi cuerpo con
Yo he leído ese libro misteriosoque por el mismo cielo fué dictado;del Profeta y del Ángel he escuchadode nube en nube retronar la voz.He asistido
Cada mañana sales al balcóny oteas el horizontepor ver si vuelvo. Cada mañana bajas saltando las escalerasy echas a correr por el campocuando me adivinas