Piloto es el que «guía», el que abre surco, el que está en la proa señalando el rumbo, el que está «en-pro» de otros, en pro – de, el que es líder, el que dirige, el que sirve a los demás, el que «se toma en serio al prójimo». Material de formación para líderes del Movimiento Juvenil Parroquial (MJP).
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Poesía: Pan de Ángeles
Comida celestial, pan cuyo gustoes tan dulce, sabroso y tan suave,que al bueno, humilde, santo, recto y justo,a manjar celestial, como es, le sabe;Justa condenación del hombre injustosi come el pan de Dios se encierra y cabe;el sumo Dios que en sí se da y ocultadiga el bien que de tanto bien resulta. Pan de ángeles, Dios tan verdadero,que, aunque se quiebra, se divide y parte,está un inmenso Dios, trino y entero,en cualquiera migaja y menor parte;Agnus Dei, sincerísimo Corderoque en pan al pecador gustas de darte;pues eres todo Dios, el que es bastante,de su deidad en sí cifrada cante.
Redacción

¿Anunciamos realmente la muerte del Señor? El desafío escondido en cada Eucaristía
¿Anunciamos realmente la muerte del Señor? Hay frases que repetimos tantas veces que corren el riesgo de volverse invisibles. Una de ellas resuena en cada Eucaristía después de la consagración: «Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!» La pronunciamos de memoria. La escuchamos domingo tras domingo. Y, sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar en la profundidad de estas palabras. No son una simple respuesta litúrgica. Son una profesión de fe. Son un resumen del Evangelio. Y también una llamada a la coherencia. Anunciamos tu muerte La fe cristiana no es una ideología ni una filosofía moral.
P. Fredy Aristizábal
Poesía: Oración al Cristo del Calvario
En esta tarde, Cristo del Calvario,vine a rogarte por mi carne enferma;pero, al verte, mis ojos van y vienende tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza. ¿Cómo quejarme de mis pies cansados,cuando veo los tuyos destrozados?¿Cómo mostrarte mis manos vacías,cuando las tuyas están llenas de heridas? ¿Cómo explicarte a ti mi soledad,cuando en la cruz alzado y solo estás?¿Cómo explicarte que no tengo amor,cuando tienes rasgado el corazón? Ahora ya no me acuerdo de nada,huyeron de mí todas mis dolencias.El ímpetu del ruego que traíase me ahoga en la boca pedigüeña. Y sólo pido no pedirte nada,estar aquí, junto a
Redacción
