Piloto es el que «guía», el que abre surco, el que está en la proa señalando el rumbo, el que está «en-pro» de otros, en pro – de, el que es líder, el que dirige, el que sirve a los demás, el que «se toma en serio al prójimo». Material de formación para líderes del Movimiento Juvenil Parroquial (MJP).
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Asesores Juveniles 3: Fe – Justicia – Descubrirla y promoverla en el grupo
Experiencia de formación y capacitación. Ciudad de México, 2001.
Pastoral Juvenil Coyuca

Beatos José Pawlowski y Casimiro Grelewski: sacerdotes que vencieron el odio con la fe
La historia del siglo XX está marcada por algunas de las persecuciones más crueles que han sufrido los cristianos. Entre las innumerables víctimas del nazismo destacan dos sacerdotes polacos que permanecieron fieles a Cristo hasta el final: los beatos José Pawlowski y Casimiro Grelewski. Ambos vivieron en tiempos difíciles. Ambos entregaron su vida al servicio de la Iglesia. Ambos fueron arrestados por las autoridades nazis. Ambos conocieron los horrores de los campos de concentración. Y ambos murieron ahorcados en el campo de Dachau el 9 de enero de 1942. Su martirio constituye un testimonio luminoso de fe, esperanza y fidelidad
P. Fredy Aristizábal
Poesía: Oh Cristo
Ya no hay un dolor humano que no sea mi dolor;ya ningunos ojos lloran, ya ningún alma se angustiasin que yo me angustie y llore;ya mi corazón es lámpara fiel de todas las vigilias,¡oh Cristo! En vano busco en los hondos escondrijos de mi serpara encontrar algún odio: nadie puede herirme yasino de piedad y amor. Todos son yo, yo soy todos,¡oh Cristo! ¡Qué importan males o bienes! Para mí todos son bienes.El rosal no tiene espinas: para mí sólo da rosas.¿Rosas de Pasión? ¡Qué importa! Rosas de celeste esencia,purpúreas como la sangre que vertiste por nosotros,¡oh Cristo! Autor: Amado
Redacción

¿Por qué los católicos veneramos a los santos?
Una de las preguntas más frecuentes sobre la fe católica es esta: ¿Por qué los católicos veneran a los santos? Para algunas personas puede parecer extraño. Otros incluso piensan que los católicos «adoran» a los santos. Sin embargo, la Iglesia ha enseñado desde sus orígenes algo muy distinto: la adoración pertenece únicamente a Dios, mientras que los santos son venerados porque en ellos resplandece la obra de Dios. Los santos no compiten con Dios Imaginemos por un momento una catedral llena de vitrales. Cuando el sol atraviesa los cristales, cada uno refleja la misma luz, pero de manera distinta. Algunos
P. Fredy Aristizábal