Piloto es el que «guía», el que abre surco, el que está en la proa señalando el rumbo, el que está «en-pro» de otros, en pro – de, el que es líder, el que dirige, el que sirve a los demás, el que «se toma en serio al prójimo». Material de formación para líderes del Movimiento Juvenil Parroquial (MJP).
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Beato Tomás Plumtree
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Presbítero y mártir (+ 1570) El día 4 de enero de 1570 fue ajusticiado en Durham como traidor este sacerdote que había tomado parte activa en la rebelión contra Isabel I, protagonizada por los católicos en 1569 y tendente a restaurar el catolicismo en el país. Naturalmente él no tomó las armas pero alentó a los rebeldes, y en ello no hizo sino ser consecuente con sus propias convicciones. Él de joven había estudiado en Oxford y luego de graduarse había sido nombrado rector de Stubton en el condado de
Redacción

EL AMOR NOS ELEVA HASTA ALTURAS INEFABLES[1]
“El amor nos une a Dios, el amor cubre la multitud de los pecados, […] en el amor hallan la perfección todos los elegidos de Dios”
Pbro. Mauricio Montoya Vásquez

La Anunciación en nuestros días también ocurre
El Evangelio de Lucas en su primer capítulo (v. 26-38), nos ofrece un texto maravilloso: la anunciación a María. La Iglesia a través de la liturgia nos propone recordar este acontecimiento de salvación cada 25 de marzo, cuantas veces ese día es cotidiano, cuando debería ser un día que nos enseña como Dios desea entrar en relación con nosotros. Es posible que la cotidianidad haya invadido esta fecha, por eso te propongo unos puntos de reflexión que te ayuden a retomar el sentido profundamente humano y divino de esta fiesta. Dios nos visita en un momento concreto El Evangelio nos
P. Fredy Aristizábal

Regla de san Pacomio
Prefacio de san Jerónimo Por afilada y centelleante que sea una espada, terminará por cubrirse de herrumbre y perder el esplendor de su belleza si permanece durante mucho tiempo en la vaina. Es por esto que, cuando me encontraba afligido por la muerte de la santa y venerable Paula (en esto no obraba yo en contraposición con el precepto del Apóstol, antes bien, aspiraba ardientemente que fuera consolado el gran número de aquellos a quienes su muerte había privado de sostén), acepté recibir los libros que me enviaba el hombre de Dios, el sacerdote Silvano. El mismo los había recibido
Redacción