Piloto es el que «guía», el que abre surco, el que está en la proa señalando el rumbo, el que está «en-pro» de otros, en pro – de, el que es líder, el que dirige, el que sirve a los demás, el que «se toma en serio al prójimo». Material de formación para líderes del Movimiento Juvenil Parroquial (MJP).
Otros artículos interesantes para ti...

La cruz pectoral del obispo: llevar a Cristo sobre el corazón
Entre las insignias que distinguen a un obispo hay una que suele pasar desapercibida porque estamos acostumbrados a verla. La lleva colgada sobre el pecho. Aparece en las fotografías. Está presente en las celebraciones litúrgicas. Y acompaña al obispo prácticamente en todo momento. Es la cruz pectoral. A primera vista parece simplemente una cruz más grande que las que suelen llevar muchos cristianos. Pero su significado es inmensamente profundo. La cruz pectoral no habla del obispo. Habla de Cristo. Y recuerda continuamente que el corazón de todo ministerio en la Iglesia es la Cruz. Una cruz sobre el corazón La
P. Fredy Aristizábal

Callar es imposible para el que ama. La evangelización fruto del Resucitado. Catequesis para el miércoles santo
En nuestra mente puede circundar la preguntar ¿existen una noche especial, una noche extraordinaria?, la respuesta es: sí, la Pascua del Señor.
P. Fredy Aristizábal
Beato Antonio Fatati
Por: Biblioteca de Autores Cristianos | Fuente: Año Cristiano (2002) Obispo (+ 1484) Era natural de Ancona, y habiendo optado por el sacerdocio, se negó a ser un sacerdote instalado o mundano, como tantos de su tiempo. Ejerció con celo y piedad su cargo de canónigo arcipreste de la catedral de Ancona, y, habiéndolo conocido, el papa Nicolás V lo hizo su capellán mayor y lo nombró canónigo de San Pedro del Vaticano. Más tarde lo mandó a la Marca de Ancona, en donde ejerció los cargos de tesorero, gobernador y vicario papal. Y lo nombró obispo de Teramo. Pío II le mostró
Redacción
Nuestra Señora de Coromoto
Es la Patrona de Venezuela, su fiesta es celebrada tres veces al año, el 2 de febrero y el 8 y 11 de septiembre. A la llegada de los españoles a la región de Guanare, hacia el 1591, un grupo de indios de la tribu de los Coromotos decide abandonar su tierra y huir hacia el río Tucupido, porque no quieren nada con los blancos ni con la religión que ellos traen. Cincuenta años después los indios, que siguen sin convertirse al Evangelio, viven en un poblado no muy distante de la villa de los españoles; ambos grupos viven en
Redacción